En una contundente carta dirigida al secretario del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Markwayne Mullin, los fiscales generales demócratas de Estados Unidos han hecho un llamado urgente al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) para que continúe investigando y publicando información sobre las muertes de inmigrantes que han sido liberados de su custodia. Esta petición surge en medio de un creciente clamor por una mayor transparencia en las operaciones de ICE, especialmente en un contexto donde las nuevas políticas de la agencia no exigen tal divulgación. La coalición, que incluye a 23 fiscales de distintos estados, ha expresado su profunda preocupación por las condiciones que enfrentan los detenidos en los centros de inmigrantes, descritos como precarias y abusivas.
Encabezados por Letitia James, fiscal general de Nueva York, los funcionarios han manifestado su alarma ante las denuncias sobre el trato que reciben los inmigrantes en estos centros, donde se alega que muchos son sometidos a condiciones inhumanas que agravan su estado de salud. En su misiva, los fiscales afirman que la detención de inmigrantes es de naturaleza civil y no debería ser utilizada como un medio de castigo o maltrato. Esta situación es aún más crítica considerando que muchos de estos detenidos nunca han enfrentado cargos penales, lo que resalta la necesidad de garantizar su bienestar físico y mental mientras se encuentren bajo la custodia de las autoridades.
Los fiscales también han recordado que el Congreso tiene la responsabilidad de exigir a ICE la investigación de muertes ocurridas en su custodia, y han subrayado que la propia agencia ha admitido que debe llevar a cabo investigaciones cuando se produce el fallecimiento de un detenido en los días siguientes a su liberación. Sin embargo, la nueva política implementada el 2 de junio, que desvincula a ICE de la responsabilidad de estas muertes fuera de su custodia, ha generado serias preocupaciones sobre la falta de rendición de cuentas y transparencia. El cambio de política ha sido criticado por los fiscales, quienes argumentan que esta medida podría fomentar un comportamiento irresponsable entre los operadores de los centros de detención.
Según los fiscales, la nueva normativa podría crear un "incentivo perverso" para que los administradores de los centros liberen a inmigrantes gravemente enfermos antes de que fallezcan, en lugar de proporcionarles la atención médica necesaria mientras están bajo su custodia. Este fenómeno podría resultar no solo en un incremento de muertes prevenibles, sino también en un profundo desamparo para aquellos que necesitan asistencia médica urgente. La carta también destaca que, desde enero de 2025, han sido reportadas 51 muertes de detenidos en custodia de ICE, y más de la mitad de estos decesos han ocurrido en solo 9 de los 220 centros de detención activos en el país.
Con el año en curso proyectando un aumento en el número de muertes, se teme que se supere el récord de 32 muertes registrado en 2025. Estas cifras alarmantes han llevado a los fiscales a exigir una revisión exhaustiva de los protocolos de ICE y una reevaluación de las condiciones en las que se encuentra la población migrante. A medida que la presión pública y política aumenta, la respuesta de ICE y del DHS será fundamental para determinar si se implementarán cambios significativos en la administración de los centros de detención y en la atención a los inmigrantes que se encuentran en situaciones vulnerables.
En este contexto, la demanda de una mayor transparencia por parte de la coalición de fiscales no solo refleja una preocupación inmediata por la vida y la salud de los inmigrantes, sino que también se inscribe dentro de una lucha más amplia por los derechos humanos y la dignidad de aquellos que buscan refugio y oportunidades en Estados Unidos. La presión sobre las autoridades podría catalizar cambios necesarios en las políticas migratorias, con el objetivo de garantizar que la justicia y la compasión prevalezcan en un sistema que ha sido criticado por su falta de humanidad y cuidado hacia los más vulnerables.



