Un automóvil colisionó deliberadamente contra una subestación eléctrica en Boulder City, Nevada, durante la mañana del 1 de febrero. Este incidente provocó daños significativos en la instalación y ha llevado a las autoridades a abrir una investigación federal por sospechas de terrorismo.
El accidente ocurrió en un área crucial para el suministro eléctrico local, lo que activó protocolos de seguridad a nivel nacional. De acuerdo a la información proporcionada por las autoridades, la posibilidad de premeditación y los riesgos potenciales para la red energética fueron factores determinantes para la intervención del FBI.
El conductor del vehículo, que se detuvo en el lugar del accidente, fue arrestado sin presentar resistencia. Identificado como Dawson Noah Maloney, de 23 años y originario de Albany, Nueva York, fue reportado como desaparecido días antes del incidente y se quitó la vida tras el choque. En su auto, un Nissan Sentra de alquiler, se encontraron armas y dispositivos explosivos, lo que llevó a las autoridades a investigar con mayor profundidad las motivaciones detrás de este acto, elevando las preocupaciones sobre la seguridad de infraestructuras críticas en la región, especialmente por su proximidad al Hoover Dam.



