Un hombre de 44 años, identificado como Thomas Simpkins, fue hallado muerto en un arroyo en Santa Clara, California, luego de haber sido reportado como desaparecido tras asistir a una fiesta relacionada con el Super Bowl. Su desaparición se produjo el 8 de febrero, y su cuerpo fue encontrado seis días más tarde, lo que ha llevado a las autoridades a abrir una investigación por posible homicidio.

La hermana de Simpkins, Brandi Stroud, confirmó la identificación de los restos el 14 de febrero. Este hallazgo ocurrió en el arroyo San Tomás Aquino, una zona cercana al Levi’s Stadium, donde solo unos días antes más de 70.000 aficionados habían disfrutado de la emocionante final entre los Seattle Seahawks y los New England Patriots. Antes de desaparecer, Simpkins había estado en contacto con su hermana, expresando su intención de regresar a casa después de la celebración, pero nunca llegó a hacerlo.

La respuesta institucional ante la desaparición ha sido objeto de críticas, ya que Stroud denunció la falta de protocolos adecuados y la confusión entre diferentes agencias policiales que manejaron el caso. La demora en la investigación y la localización del cuerpo ha planteado interrogantes sobre la efectividad de la seguridad en eventos masivos como el Super Bowl. A pesar de que se han encontrado elementos que podrían indicar un posible homicidio, aún no se ha determinado la causa de muerte, y se espera que los resultados de la autopsia tarden hasta cuatro meses en ser revelados.