Una ofensiva coordinada por INTERPOL contra redes vinculadas con la deforestación, la minería ilegal y el tráfico de fauna silvestre terminó con 233 personas detenidas en nueve países de América Latina y el Caribe. El despliegue permitió además recuperar más de 1.000 animales vivos y detectar 60.000 hectáreas de bosque taladas ilegalmente.
La Operación Madre Tierra VIII se llevó a cabo entre el 1 de junio y el 31 de julio. Participaron fuerzas de seguridad de Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá, en un operativo coordinado desde la Oficina Regional de INTERPOL para Centroamérica, con sede en San Salvador.
De acuerdo con INTERPOL, las investigaciones apuntaron a organizaciones que trasladaban madera, especies protegidas y minerales a través de rutas utilizadas también para otros mercados ilegales. Entre los elementos recuperados durante el procedimiento se identificaron aletas de tiburón, tucanes y otras especies, en el marco de las acciones contra el tráfico de fauna y la explotación ilegal de recursos naturales.



