El Tribunal Penal Internacional (TPI) publicó este lunes las órdenes de detención emitidas en julio contra Habibulá Agha y Neda Mohamad Nadim, a quienes acusa de crímenes contra la humanidad cometidos mediante la persecución por motivos de género en Afganistán.
Agha y Nadim integran el mismo pliego de cargos que el líder religioso talibán, Haibatulá Ajundzada, y el presidente del Tribunal Supremo afgano, Abdul Hakim Haqani. Ajundzada también tiene una orden de arresto del TPI y, desde la caída de Kabul, permanece prácticamente atrincherado en Kandahar.
Según el tribunal, los cuatro sospechosos están acusados de ordenar o inducir la comisión de crímenes contra la humanidad, entre ellos la persecución de niñas, mujeres y otras personas que no se ajustan a la política de género de los talibanes. Los hechos están contemplados en el artículo 7.1 del Estatuto de Roma e incluyen asesinatos, encarcelamientos, torturas, violaciones y desapariciones forzadas.
El TPI también sostiene que los acusados promovieron la persecución política de personas consideradas “aliadas de niñas y mujeres”. De acuerdo con la acusación, estos crímenes comenzaron tras la toma del poder por los talibanes, el 15 de agosto de 2021, y continuaron al menos hasta el 20 de enero de 2025.
El tribunal atribuye estos hechos a la aplicación de una política gubernamental que implicó graves violaciones de los derechos fundamentales y las libertades de la población civil afgana.



