El rey de Arabia Saudí, Salmán bin Abdulaziz al Saud, condenó este martes el ataque con dron registrado la semana pasada contra La Meca y atribuido a los rebeldes hutíes. Durante una intervención poco habitual ante el Consejo de Ministros, reunido en Yeda, calificó al grupo como una “milicia terrorista”.
El monarca, de 90 años, cuestionó el “intento de la milicia terrorista hutí de atacar” la ciudad sagrada del islam, una acusación que la insurgencia rechaza. También describió el hecho como “un crimen atroz, que viola la santidad de los lugares sagrados y ofende los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo”.
Salmán bin Abdulaziz al Saud, que lleva el título de Guardián de las Dos Mezquitas Sagradas por los templos de La Meca y Medina, destacó además la actuación de las fuerzas de seguridad y de las Fuerzas Armadas. En ese sentido, elogió su “firme respuesta ante cualquier agresión contra los lugares sagrados, los peregrinos y los ciudadanos y residentes del Reino”.
La coalición para Yemen liderada por Arabia Saudí había denunciado en la madrugada del miércoles el lanzamiento de un dron hacia La Meca. Según esa versión, las defensas saudíes interceptaron y destruyeron el aparato, y atribuyeron el ataque a los hutíes.
Tras esas acusaciones, el grupo rebelde lanzó el sábado ataques contra Riad, la capital saudí, y contra instalaciones de Saudi Aramco ubicadas en Yanbu. La empresa es la mayor petrolera del mundo y pertenece al Gobierno saudí.



