El Kremlin cuestionó este viernes al primer ministro polaco, Donald Tusk, por sus críticas al proceso judicial iniciado contra los presuntos responsables del sabotaje contra los gasoductos Nord Stream, ocurrido en septiembre de 2022. El reproche se produjo luego de que uno de los involucrados fuera detenido en Croacia con vistas a su extradición a Alemania.

Dimitri Peskov, portavoz de la Presidencia rusa, defendió la importancia que tuvieron los dos gasoductos para el abastecimiento energético europeo y aseguró que la postura de Tusk le genera “asombro”. Según el funcionario, el primer ministro polaco salió en distintas oportunidades a justificar lo que Moscú considera “actos terroristas de sabotaje”.

“Quienes invirtieron en la construcción de este gasoducto, sus dos líneas, quienes pusieron en marcha la primera línea de Nord Stream, invirtieron en el futuro energético y la competitividad de la economía europea”, sostuvo Peskov durante una conferencia de prensa.

El portavoz ruso afirmó además que quienes destruyeron una de las líneas cometieron “un acto de sabotaje terrorista contra una infraestructura energética europea crítica”. Sus declaraciones respondieron a las afirmaciones de Tusk, quien había dicho que quienes construyeron los gasoductos “deberían avergonzarse” y que la vergüenza no debía recaer sobre quienes los dejaron fuera de servicio.

Tras la nueva detención, esta vez en territorio croata, del ciudadano ucraniano Volodimir Z., Tusk también había planteado que Alemania no debía procesar a personas que, según su interpretación, actuaron en un contexto en el que su país había sido atacado.