El 12 de mayo de 2003, el vecindario de Sun Valley, en Los Ángeles, se vio conmocionado por el asesinato de Martha Puebla, una adolescente de 16 años. Su cuerpo fue encontrado en la puerta de su hogar, lo que desató una intensa investigación policial, marcada por la presión mediática y la búsqueda de justicia. En menos de un día, Juan Catalán, un mexicano residente en la ciudad, se convirtió en el principal sospechoso del crimen.
Catalán fue arrestado en su casa tras un breve interrogatorio, donde las autoridades lo acusaron del asesinato basándose en la conexión de la víctima con su hermano, José Ledesma, quien había sido mencionado en un juicio previo. La policía supuso que el crimen podría haber sido ordenado por Ledesma, quien mantenía una relación con Puebla. A pesar de que Catalán aseguraba haber estado en un partido de béisbol de los Dodgers la noche del homicidio, su versión no logró convencer a los investigadores, quienes apoyaron su acusación en un retrato hablado que coincidía con su apariencia.
La suerte de Catalán cambió cuando su abogado defensor, Todd Melnik, se hizo cargo del caso. Melnik indagó en los detalles de la noche del partido y logró obtener grabaciones de seguridad que lo ubicaban en el estadio. A pesar de la mala calidad de las imágenes, Catalán recordó la presencia de un equipo de producción grabando en el lugar, lo que condujo a descubrir que HBO estaba filmando un episodio de 'El Show de Larry David'. Este hallazgo resultó ser clave para demostrar su inocencia y cambiar el rumbo de la investigación.



