El Getafe se llevó una victoria crucial en su visita al RCDE Stadium, donde logró imponerse al Espanyol con un marcador de 2-1. Los goles del conjunto visitante llegaron en momentos decisivos, ya que ambos se produjeron en el tiempo de compensación de la primera mitad, dejando a los locales sin posibilidad de reacción inmediata. A pesar de que el Espanyol mostró un buen juego y generó varias oportunidades, la efectividad del Getafe y la actuación destacada de su arquero, Soria, marcaron la diferencia en el encuentro.

Desde el comienzo del partido, el Espanyol se mostró como el equipo más activo, reclamando un penalti en los primeros minutos por una supuesta mano de Diego Rico. Sin embargo, el árbitro desestimó la reclamación tras consultar el VAR, lo que generó frustración entre los aficionados locales. Este tipo de decisiones polémicas no eran nuevas para el Espanyol, que había vivido situaciones similares en su reciente duelo contra el Mallorca, lo que incrementó la presión sobre el equipo y su cuerpo técnico.

El VAR volvió a ser protagonista poco después, cuando el delantero Ngonge logró marcar un gol que fue anulado por fuera de juego. A pesar de esta desventaja, el Espanyol continuó dominando el juego y parecía tener el control del encuentro. Sin embargo, el Getafe, aunque comenzó el partido de manera más cautelosa, se fue adaptando a la intensidad del rival, lo que les permitió aprovechar al máximo las debilidades defensivas del Espanyol.

A medida que avanzaba la primera mitad, el Espanyol seguía generando ocasiones, y un gol de Ramon Terrats fue anulado por la misma razón, fuera de juego, lo que provocó que el entrenador del Getafe, Bordalás, comenzara a preocuparse. Consciente de la fragilidad de su equipo, Bordalás realizó cambios tácticos para intentar revertir la situación, pero su equipo se vio sorprendido por la rapidez del Espanyol en ataque.

Sin embargo, en una jugada inesperada, el Getafe encontró su momento de gloria justo al inicio del tiempo añadido. En el minuto 48, Duarte abrió la cuenta para el equipo visitante, y apenas cuatro minutos después, Arambarri amplió la ventaja con otro gol. Estos dos goles prácticamente desmantelaron la moral del Espanyol, que se vio obligado a reaccionar rápidamente para intentar revertir el marcador.

En la segunda mitad, el Espanyol intentó recuperar el control del juego y se lanzó al ataque con renovada energía. Roberto Fernández fue clave en el intento de remontada, logrando marcar en el minuto 68 y acercando al equipo local en el marcador. Este gol generó un nuevo impulso en el Espanyol, que comenzó a generar más ocasiones de peligro, pero a pesar de su esfuerzo, se encontraron con la sólida defensa del Getafe y las intervenciones decisivas del arquero Soria, quien se convirtió en el salvador del equipo en momentos claves del encuentro.

Finalmente, el Getafe logró mantener la ventaja y se llevó tres puntos vitales de su visita a Cornellà de Llobregat, lo que los sitúa en una posición más cómoda en la tabla. El Espanyol, por su parte, se queda con el sinsabor de un buen rendimiento que no se vio reflejado en el marcador, lo que plantea interrogantes sobre su capacidad para capitalizar las ocasiones creadas. Este resultado no solo afecta la moral del equipo, sino que también complica su situación en la lucha por la permanencia en la primera división.