El Juzgado Penal Económico N° 2 autorizó la semana pasada una serie de beneficios para algunos de los imputados en una causa por tentativa de contrabando y lavado de activos. Entre ellos se encuentran Lina S. y Rakan A., ambos oriundos de Siria, investigados por un presunto intento de tráfico de oro al Líbano junto con un empleado de Aerolíneas Argentinas, según surge del expediente mencionado en el borrador.
Lina S. tiene 40 años, fue nacionalizada argentina y cuenta con documento de migrante y pasaporte argentino. Además, figura inscripta en ARCA en actividades vinculadas con el tratamiento de belleza. La mujer solicitó al entonces juez Pablo Yadarola —actual camarista federal— que suspendiera temporalmente la prohibición de salir del país y le permitiera viajar a Damasco, donde, según su pedido, instalaría un centro de estética.
Yadarola autorizó la devolución de su pasaporte y habilitó el viaje, bajo la condición de que regresara al país. En caso contrario, se fijó una multa de un millón de pesos.
Rakan A., en cambio, no tiene pasaporte argentino. En un depósito de la Policía de Seguridad Aeroportuaria se encuentra incautado un pasaporte turco que, de acuerdo con el material disponible, estaría vinculado con su situación en la causa. A través de la misma abogada que representa a Lina S., pidió recuperar la libertad.
Antes de dejar su despacho, Yadarola hizo lugar al planteo y destacó la “voluntad de someterse al proceso” manifestada por Rakan A. Inicialmente le prohibió salir del país, aunque luego autorizó un viaje a Siria entre el 1° y el 30 de septiembre. El motivo invocado fue completar en Damasco los trámites de adopción de una niña y la inscripción del nacimiento de su hijo. El monto de la multa prevista para el caso de incumplimiento no aparece consignado en el material de trabajo.



