El expríncipe Andrés fue detenido este jueves en su residencia de Norfolk por la policía británica, permaneciendo en la comisaría durante 11 horas. Su arresto se enmarca en una investigación relacionada con presuntas irregularidades en el ejercicio de su cargo público. Tras ser interrogado, fue liberado, aunque sigue siendo objeto de indagación, según informaron fuentes oficiales.

Las autoridades investigan si el exmiembro de la familia real compartió información confidencial con Jeffrey Epstein durante su periodo como Representante Especial para Comercio Internacional e Inversión, cargo que ocupó entre 2001 y 2011. La pesquisa se centra en determinar si hubo un intercambio inapropiado de datos sensibles mientras ejercía sus funciones.

La detención tuvo lugar en Wood Farm, una propiedad dentro de la finca de Sandringham, donde el expríncipe se encontraba desde hacía varios días. El operativo se llevó a cabo con la presencia de varios agentes, quienes incautaron documentación y dispositivos electrónicos relevantes para la investigación. Aunque fue liberado, su situación legal sigue abierta, a la espera de los avances en el caso que ha cobrado relevancia en las últimas semanas debido a la difusión de documentos judiciales relacionados con Epstein.