El jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Etiopía, el mariscal Birhanu Julan, acusó a “potencias extranjeras” de impulsar y respaldar una alianza integrada por grupos armados y sectores opositores con el objetivo de “desestabilizar y debilitar” al país. Sus declaraciones se producen tras un repunte de la violencia registrado esta semana, luego de una ofensiva a gran escala del Frente Popular para la Liberación de Tigray (TPLF).

Birhanu sostuvo que los actuales desafíos de seguridad que enfrenta Etiopía responden a las acciones de “adversarios históricos” y “contemporáneos”, que, según afirmó, “ya no son capaces de enfrentarse a Etiopía mediante una invasión militar directa”. En ese sentido, señaló que esos actores modificaron sus estrategias y tácticas para destinar dinero y recursos de Inteligencia a la generación de conflictos internos, el debilitamiento de la paz, el bloqueo del desarrollo y el impedimento del aprovechamiento de los recursos naturales.

Las acusaciones del jefe militar se conocieron pocos días después de que siete grupos armados y opositores anunciaran la creación de la Alianza de las Fuerzas Populares Etíopes para la Supervivencia. La coalición está encabezada por el TPLF, organización que a mediados de esta semana lanzó una ofensiva contra las tropas federales. Birhanu describió la alianza como la continuidad de una alineación política y militar previa, aunque con una estructura y una apariencia modificadas, y no como un acontecimiento completamente nuevo.