Leandro Gabriel Tabares, apodado 'Boca Cosida', ha vuelto a generar titulares en el ámbito del crimen organizado tras su reciente arresto con una considerable cantidad de cocaína. Este personaje, originario de Arroyo Seco, se destacó no solo por su vida delictiva, sino también por sus inusuales métodos de protesta mientras estuvo encarcelado. Su historia, marcada por una serie de eventos dramáticos, lo ha convertido en un rostro conocido en el mundo del narcotráfico, al tiempo que su vida personal incluye un relato peculiar sobre su infancia, donde asegura haber jugado al fútbol junto a Lionel Messi.

El alias que le da nombre a Tabares proviene de un episodio en el que decidió coserse los labios como una forma de manifestar su inocencia en medio de un proceso judicial que él califica de injusto. Durante una entrevista concedida a un canal de televisión, Tabares denunció a un oficial de la Policía bonaerense, asegurando que este había fabricado pruebas en su contra. Las tensiones durante su reclusión lo llevaron a una serie de actos extremos, incluyendo autolesionarse y prenderse fuego en su celda, buscando visibilidad para su caso. "Vengo luchando contra la policía corrupta desde 2017", afirmó con vehemencia, describiendo su lucha como una batalla personal por la justicia.

Sin embargo, la narrativa de Tabares va más allá de su vida como narcotraficante. En un giro inesperado, recordó su juventud y su sueño de convertirse en futbolista, mencionando un partido en el que supuestamente se enfrentó a Lionel Messi en 1997. "Yo jugaba en Talleres de Arroyo Seco. Fue un triangular amistoso. Iba a ser futbolista, pero tomé un camino diferente al de Leo", expresó, rememorando una época que parece distante de su actual realidad. Esta mezcla de celebridad y criminalidad en su historia ha captado la atención del público, generando un interés que trasciende los límites del ámbito judicial.

La reciente detención de Tabares se produjo en un control rutinario de la Gendarmería Nacional en Santiago del Estero, donde se descubrieron 10 ladrillos de cocaína en su vehículo, con un valor estimado de más de 200 millones de pesos. El procedimiento se llevó a cabo en la ruta, específicamente cuando su automóvil, un Volkswagen Fox, fue detenido por motivos que resultaron sospechosos a los agentes. La búsqueda reveló un ingenioso escondite para la droga, que se hallaba en el ducto de ventilación del aire acondicionado, así como en la rueda de auxilio y el asiento trasero del coche.

Tras el hallazgo, el Juzgado Federal N°1 de Santiago del Estero ordenó la detención de Tabares, quien se encuentra incomunicado mientras se llevan a cabo las investigaciones. En este contexto, se ha incautado la droga, el vehículo y dispositivos electrónicos que podrían ser relevantes para el caso. La cantidad total de cocaína confiscada fue de 11,964 kilogramos, lo que representa un golpe significativo al tráfico de drogas en la región, además de arrojar luz sobre las redes del narcotráfico que operan en el país.

Según los primeros informes, Tabares habría indicado a las autoridades que la cocaína tenía como destino final los Países Bajos. Este detalle sugiere la complejidad de las operaciones de tráfico de drogas que involucran a Argentina como un punto de partida para el narcotráfico internacional. La captura de 'Boca Cosida' no solo representa un episodio más en su vida marcada por la controversia, sino que también pone de relieve el desafío constante que enfrenta el país en su lucha contra el crimen organizado y la corrupción en las fuerzas de seguridad.