El hombre acusado de apuñalar presuntamente a su expareja en plena calle de Gijón fue condenado este miércoles a nueve meses de prisión por quebrantar una orden de alejamiento. La agresión con arma blanca ocurrió el viernes pasado y, por ese hecho, el acusado fue detenido e ingresó en prisión a la espera del juicio por el supuesto intento de homicidio.

La condena fue acordada en un juicio celebrado en el Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 3, donde el procesado aceptó los nueve meses de cárcel tras alcanzar un acuerdo de conformidad con el Ministerio Público, según informó la Fiscalía del Área de Gijón.

De acuerdo con el relato fiscal, el acusado tenía vigente desde el 28 de julio una medida dictada por la sección de violencia sobre la mujer del Tribunal de Instancia de Gijón, plaza número 1. La resolución le prohibía acercarse a menos de 200 metros de su expareja, de su domicilio o de su lugar de trabajo, además de impedirle comunicarse con ella por cualquier medio durante 16 meses.

Pese a esa restricción, el hombre se contactó en numerosas ocasiones con la víctima a través del teléfono móvil entre el 31 de julio y el 3 de agosto. Según la Fiscalía, le envió mensajes, audios y videos.

Además, el 4 de agosto, alrededor de las 11.05, la siguió por la calle. La mujer pidió ayuda a una tercera persona y se refugió en un lugar, mientras el acusado pasó por delante y se rió "burlonamente", siempre según el relato fiscal. Esa situación, indicó el Ministerio Público, le provocó temor a la víctima.