El 19 de mayo, Jonathan Andic fue detenido por los Mossos d'Esquadra en relación con la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de la reconocida marca de moda Mango. Isak falleció en un desafortunado accidente, tras caer de un barranco de más de 100 metros de altura mientras ambos realizaban una caminata por las Cuevas de Collbató en Montserrat, Barcelona, el 14 de diciembre de 2024. Jonathan fue llevado a los Juzgados de Instrucción de Martorell para prestar declaración como investigado, y aunque se le concedió eludir la prisión provisional bajo el pago de una fianza de un millón de euros, las declaraciones de la jueza instructora han sido contundentes. Ella ha señalado que existen "indicios de participación activa y premeditada" de Jonathan en la muerte de su padre, sugiriendo que su "obsesión por el dinero" podría haber sido el móvil detrás de este trágico evento.

A medida que el caso avanza, la defensa de Jonathan ha solicitado a la jueza que le permita declarar nuevamente. Argumentan que se han realizado "interpretaciones sesgadas sin contexto" basadas en mensajes antiguos entre padre e hijo. Sus abogados sostienen que la relación entre ellos era buena y que no había conflictos relacionados con la herencia del empresario, lo que podría poner en duda las acusaciones en su contra. Esta nueva declaración podría ser clave para aclarar los hechos y ofrecer una perspectiva diferente sobre la relación familiar.

El apoyo a Jonathan Andic es notable, no solo por parte de su familia, sino también desde la misma empresa Mango. A pesar de los serios cargos en su contra, Jonathan sigue ocupando la vicepresidencia de la empresa, y su círculo cercano está convencido de que es "absolutamente inocente". Aseguran que no hay pruebas legítimas que lo incriminen, lo que ha contribuido a su confianza en que la verdad saldrá a la luz.

En un esfuerzo por demostrar su inocencia, el equipo legal de Jonathan ha adoptado una estrategia de defensa ambiciosa y costosa. Se han incorporado tecnologías avanzadas, como drones que recrean el terreno en tres dimensiones y simulaciones del accidente, así como reconstrucciones forenses. Este enfoque busca refutar la narrativa de los investigadores, presentando la caída de Isak Andic como un accidente y no como un acto deliberado por parte de su hijo.

A pesar de la gravedad de la situación, Jonathan ha optado por llevar una vida discreta desde su liberación bajo fianza. Se encuentra en su hogar en Barcelona, acompañado de su esposa, Paula Nata, y su hijo, quien nació en septiembre de 2025. En este entorno familiar, mantiene reuniones regulares con su equipo de defensa para preparar su estrategia legal. Recientemente, los medios captaron al abogado Cristóbal Martell saliendo de su residencia, lo que ha alimentado la atención mediática sobre el caso.

El abogado, conocido por su cautela, comentó brevemente sobre la situación de Jonathan, afirmando que se encuentra bien, aunque no quiso proporcionar más detalles. Esta reserva es indicativa de la estrategia de defensa que están llevando a cabo, la cual busca mantener el enfoque en el proceso legal y no en la cobertura mediática. El caso Andic continúa desarrollándose y se espera que en las próximas semanas haya nuevos avances que puedan arrojar luz sobre este enigmático episodio que ha conmocionado al mundo de la moda y más allá.