En un hecho alarmante que evidencia la creciente preocupación por la seguridad digital de los menores, un pastor de 67 años fue arrestado en Barranqueras, Chaco, bajo la acusación de grooming, un delito que involucra el acoso a través de medios digitales. La denuncia fue presentada por una adolescente, quien, junto a su madre, relató haber recibido mensajes inapropiados de un número identificado como perteneciente a Héctor Eduardo Machuca, el pastor de la iglesia a la que asistía. Este caso ha abierto un debate sobre la responsabilidad de las instituciones religiosas y la protección de los jóvenes en entornos vulnerables.

La investigación, liderada por el Departamento de Cibercrimen de la Policía de Investigaciones del Chaco, permitió el secuestro de diversos dispositivos electrónicos en el domicilio del acusado. Esto se produjo luego de que la menor, que asistía con frecuencia a la congregación, decidiera romper el silencio y denunciar la situación, también respaldada por su hermana, quien había notado comportamientos sospechosos. La rápida respuesta de las autoridades refleja la urgencia del problema del grooming, que se ha convertido en una de las preocupaciones más serias de la sociedad actual.

Los agentes de la División Ciberdelitos contra la Niñez y Adolescencia realizaron un exhaustivo trabajo de inteligencia digital, que incluyó el seguimiento del entorno del sospechoso y entrevistas reservadas con vecinos. Esta labor permitió reunir pruebas suficientes para que la fiscalía solicitara una orden de allanamiento, la cual fue concedida por el Juzgado de Garantías N° 4. El operativo se llevó a cabo el lunes por la mañana, resultando en la detención del pastor y el secuestro de dispositivos que ahora están siendo analizados por peritos para descubrir posibles evidencias digitales relacionadas con la causa.

Entre los elementos incautados se encuentran un teléfono celular Samsung A16, dos computadoras portátiles de marcas Noblex y Samsung, y tres pendrives. Cada uno de estos dispositivos será minuciosamente analizado en busca de datos que puedan corroborar la acusación de grooming, que se encuentra tipificada en el artículo 131 del Código Penal argentino. Este artículo castiga el acoso a menores a través de plataformas digitales, una problemática que ha cobrado relevancia en la era de la información y la comunicación.

El pastor Machuca fue notificado de su situación legal y posteriormente trasladado al Departamento de Antecedentes Personales, donde se realizó su identificación y un examen médico policial. En la actualidad, se encuentra alojado en la Comisaría Segunda de Barranqueras, a la espera de nuevas decisiones judiciales. La causa ha sido delegada al fiscal Víctor Recio, quien deberá evaluar las pruebas y determinar los pasos a seguir en este complejo caso.

El hecho se produce en un contexto más amplio de creciente preocupación por los delitos de acoso digital hacia menores. Recientemente, el Club Atlético Independiente también denunció casos similares, donde tres futbolistas juveniles fueron contactados por adultos de manera sospechosa a través de redes sociales. Esta situación ha llevado a las instituciones a implementar protocolos de protección más estrictos, con la intención de salvaguardar a los menores de cualquier tipo de abuso.

La denuncia en el caso del club surgió cuando un padre notó mensajes extraños en el teléfono de su hijo y alertó al entrenador, lo que desencadenó una serie de acciones por parte de la institución. Se brindó asistencia psicológica y social a la familia afectada, poniendo de manifiesto la importancia de la prevención y la intervención oportuna en situaciones de riesgo. El caso de Barranqueras no solo destaca la vulnerabilidad de los jóvenes ante el grooming, sino que también subraya la necesidad de una mayor concientización y educación sobre el uso seguro de la tecnología en la sociedad actual.