La situación de una joven de 14 años que se atrincheró en la escuela Marcelino Blanco, ubicada en La Paz, Mendoza, dio un giro significativo con la detención de un celador del establecimiento. Este individuo está acusado de haber abusado sexualmente de la menor, lo que llevó a la intervención de la Justicia tras el relato de la adolescente durante sus sesiones con profesionales del Equipo Técnico Interdisciplinario (ETI).
La detención se concretó luego de que la joven, en un contexto de crisis emocional, revelara que el abuso ocurrió dentro del colegio. La fiscal de Delitos Sexuales, Laura Nieto, fue la encargada de ordenar la captura del celador, tras lo cual se presentó una denuncia formal. Desde el incidente del atrincheramiento en septiembre pasado, la menor ha estado recibiendo apoyo psicológico, siendo atendida por un equipo de dos profesionales que la ayudan a sobrellevar su situación de bloqueo emocional.
A medida que avanzaron las intervenciones en salud mental, la adolescente reafirmó sus acusaciones hacia el celador. Según indicaron fuentes judiciales, el día del atrincheramiento, la joven buscaba específicamente a este empleado, aunque él no se encontraba en el lugar. Originalmente, la investigación fue liderada por la fiscal penal de menores Griselda Digier, pero posteriormente pasó a manos de la fiscal Nieto, quien ahora evalúa si formaliza la imputación y planea que la menor declare en Cámara Gesell para corroborar su testimonio.
El incidente que llevó a la menor a atrincherarse en su escuela ocurrió el 10 de septiembre, cuando ingresó armada con una pistola 9 milímetros que había tomado de su padre, un excomisario de la Policía de San Luis. Durante más de cinco horas, la joven deambuló por el establecimiento, disparando al aire en dos ocasiones, lo que generó un despliegue policial y la evacuación de los alumnos.



