Una mujer de 30 años fue arrestada en Málaga tras ser acusada de maltratar a su hija de ocho años. La intervención de las autoridades fue motivada por alertas provenientes del colegio al que asiste la menor, donde se habían documentado lesiones recurrentes en el cuerpo de la niña.

El personal educativo notó que la menor presentaba hematomas y otras marcas que no parecían ser producto de accidentes. Ante la preocupación por su bienestar, decidieron llevarla a un centro médico, donde el equipo de salud también manifestó sus sospechas sobre el origen de las heridas. Esto llevó a la Policía Nacional a abrir una investigación formal, entrevistando a los docentes y analizando la situación.

Las indagaciones revelaron que, aunque la niña inicialmente atribuyó sus lesiones a caídas, las pruebas recogidas sugerían que los daños eran el resultado de agresiones físicas, supuestamente infligidas por su madre. La investigación continúa y la Fiscalía de Menores se encarga de asegurar la protección de la menor y de evaluar las responsabilidades legales correspondientes.