La pareja de Franco Matías “Milanesa” Almaraz, Rocío Barrionuevo, fue detenida recientemente por no presentarse a audiencias judiciales, lo que podría acarrearle serios problemas legales. Barrionuevo estaba cumpliendo prisión domiciliaria debido a su vínculo con una red de narcotráfico en Rosario, donde su pareja, un conocido narcotraficante, cumple una condena de 26 años por homicidio. Este arresto se produce en el contexto de un incremento en la violencia vinculada al narcotráfico en la región, donde las disputas entre bandas están a la orden del día, complicando aún más la situación de Barrionuevo.

Desde su detención, se ha revelado que Barrionuevo no solo está implicada en el tráfico de drogas, sino que también podría ser considerada una figura clave dentro de la estructura criminal dirigida por Almaraz desde la prisión. La mujer había sido objeto de reiteradas solicitudes de presentación ante la Justicia, las cuales desatendió, lo que finalmente llevó al Juzgado Federal N° 4 a ordenar su arresto. Esta situación refleja la complejidad de las redes criminales que operan en Rosario, donde las conexiones familiares y las alianzas entre delincuentes son comunes.

El caso de Franco Matías “Milanesa” Almaraz es emblemático en la historia del narcotráfico argentino. Internado en la Unidad Penitenciaria Federal N° 36 de Coronda desde 2020, Almaraz ha logrado mantener el control sobre su organización criminal, a pesar de estar tras las rejas. Los informes policiales sugieren que, desde su encarcelamiento, ha establecido vínculos con otros delincuentes, facilitando la venta de estupefacientes desde el interior de la prisión. La reciente detención de Barrionuevo pone de manifiesto cómo estos sistemas de operatividad pueden extenderse más allá de los muros penitenciarios.

Barrionuevo, madre de un niño pequeño, estaba cumpliendo su condena en su domicilio ubicado en el barrio Ludueña, una zona marcada por la violencia y el narcotráfico. Su hogar fue blanco de ataques a tiros, lo que indica la peligrosidad del entorno en el que se encuentra. La Policía de Investigaciones realizó su captura en la misma vivienda, donde había estado bajo vigilancia debido a su posible participación en delitos relacionados con el tráfico de drogas y su conexión con Almaraz.

El proceso judicial en el que está involucrada Barrionuevo no se limita a su incumplimiento de las presentaciones, sino que también incluye cargos por narcotráfico, lo que podría resultar en graves consecuencias legales. Las autoridades han afirmado que la detención de Barrionuevo se debe a su falta de cumplimiento con las normativas judiciales y no exclusivamente a otros delitos. Sin embargo, su situación es crítica, ya que los cargos que enfrenta son serios y están respaldados por investigaciones exhaustivas.

Este caso resalta la necesidad de abordar el narcotráfico en Argentina desde una perspectiva integral, considerando no solo las acciones de los individuos involucrados, sino también la estructura en la que operan. La reciente detención de Barrionuevo y las implicaciones que se desprenden de su relación con Almaraz son un claro ejemplo de cómo las redes criminales pueden sostenerse y expandirse a pesar de los esfuerzos policiales. A medida que avanza la investigación, será importante observar cómo se desarrollan los acontecimientos y qué medidas se tomarán para desarticular estas organizaciones que desafían la autoridad estatal y sembrar el miedo en la sociedad.