Un conductor de aplicación vivió una experiencia traumática en San Fernando, provincia de Buenos Aires, cuando fue víctima de un violento asalto perpetrado por dos delincuentes. El hecho ocurrió el 1° de junio, cuando el chofer, identificado como J.L.M. de 51 años, recogió a dos pasajeros en la esquina de Chacabuco y French en Virreyes, quienes solicitaron ser trasladados al Hospital de Boulogne. Sin embargo, al llegar a su destino, los hombres le pidieron que avanzara unas cuadras más, momento en el que la situación se tornó peligrosa.
En el cruce de Yerbal y Pasaje del Jardín, uno de los asaltantes le apuntó con un objeto metálico en la nuca mientras el otro comenzó a golpearlo y amenazarlo. Tras reducirlo, le robaron sus pertenencias, lo trasladaron al asiento del acompañante y lo ataron con el cargador de su teléfono móvil. Los delincuentes entonces huyeron en el Citroën C4 de la víctima, que todavía permanecía dentro del vehículo atado y asustado. Sin embargo, su fuga fue breve, ya que colisionaron el auto a pocas cuadras y abandonaron el lugar a pie, dejándolo atrapado en el interior.
Lo que parecía un asalto perfecto pronto se convirtió en un error para los delincuentes. Durante la huida, uno de ellos olvidó su teléfono celular en el asiento trasero del auto robado. Este descuido se transformó en una valiosa pista para los investigadores de la DDI San Isidro, quienes comenzaron a rastrear el dispositivo. El análisis del celular permitió identificar a los sospechosos y establecer que residían en el barrio Villa Hall, un asentamiento conocido en la zona.
A partir de esta información, las fuerzas de seguridad llevaron a cabo un allanamiento este jueves en Villa Hall, donde lograron arrestar a Jeremías Daniel Dorado, de 35 años. Por otro lado, su cómplice, Lucas Nicolás Valenzuela, de 25 años, ya se encontraba detenido en la Comisaría Tigre 6ª por otra causa relacionada con un robo agravado con arma de fuego. Durante el procedimiento, las autoridades también incautaron prendas de vestir que, según la investigación, ambos habían utilizado durante el asalto.
Los antecedentes de los detenidos revelan un patrón delictivo preocupante. Dorado posee antecedentes por tentativa de homicidio, mientras que Valenzuela ya había sido investigado en múltiples ocasiones por robos agravados, tanto por efracción como por el uso de armas. Ambos quedaron a disposición de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) de Boulogne, donde se les imputa el delito de robo agravado y privación ilegal de la libertad.
Este caso pone de relieve no solo la valentía del chofer, quien logró salir ileso del encuentro, sino también la eficacia del trabajo policial al resolver el crimen a partir de un simple pero crucial error de los delincuentes. La rápida identificación y detención de los sospechosos es un ejemplo del compromiso de las fuerzas de seguridad para hacer frente a la delincuencia en la región, aunque la inseguridad sigue siendo un tema candente en la sociedad argentina. La comunidad espera que estas acciones no solo reduzcan la criminalidad, sino que también generen un sentido de seguridad entre los ciudadanos que, como J.L.M., realizan sus labores diarias en medio de un contexto complicado.



