En un alarmante hecho de inseguridad, una jubilada de 91 años fue víctima de un brutal asalto en su hogar en la localidad de Otamendi, Buenos Aires. Tres hombres armados la golpearon, la encerraron en una habitación y sustrajeron pertenencias valiosas, incluyendo dinero en efectivo, joyas de oro y un revólver, lo que impidió la activación de su sistema de alarma vecinal. Este ataque, que ha conmovido a la comunidad, ocurrió el martes 14 de abril, y ha llevado a la detención de dos sospechosos tras intensas investigaciones policiales.
El operativo que resultó en la captura de los dos hombres se llevó a cabo bajo la dirección de la Unidad Fiscal de Investigación (UFI) descentralizada de Miramar, con la colaboración de la Subdelegación de Investigaciones de Delitos Complejos (SubDDI) local. La policía logró identificar a los implicados a partir del análisis de las cámaras de seguridad de la zona, que registraron la llegada de los atacantes en un vehículo y su posterior huida a pie, en la que incluso descartaron prendas de vestir para evitar ser reconocidos.
Las investigaciones también incluyeron una serie de allanamientos en Otamendi, donde se recuperaron algunas de las alhajas robadas, dinero en efectivo, teléfonos móviles y las vestimentas utilizadas durante el asalto. La coincidencia entre las prendas secuestradas y las observadas en las grabaciones fue fundamental para motivar las detenciones. Los acusados fueron trasladados a la Unidad Penal N° 44 de Batán, donde se les imputa el delito de robo calificado, con agravantes por haber sido perpetrado en poblado y en banda, así como por el uso de armas.
A pesar de la detención de estos dos hombres, la investigación no ha concluido, ya que las autoridades continúan buscando al tercer implicado en el asalto y al conductor del vehículo que facilitó la fuga. Este tipo de hechos resalta la creciente preocupación por la seguridad en las comunidades, especialmente en lo que respecta a la protección de personas mayores, quienes suelen ser blanco fácil de delincuentes.
En un episodio relacionado, una jubilada de 83 años fue asaltada en La Plata mientras contabilizaba la recaudación de su kiosco. Dos delincuentes encapuchados, armados con un cuchillo, irrumpieron en su casa, la amenazaron y la encerraron en el baño. Durante el robo, que ocurrió el mismo día, los ladrones sustrajeron alrededor de 10 millones de pesos, además de alhajas y documentación personal, dejando a la víctima en una situación de vulnerabilidad extrema.
La policía de La Plata también está realizando un exhaustivo análisis de las imágenes de las cámaras de seguridad en busca de pistas que permitan identificar a los responsables de este otro asalto. La víctima, que se encontraba sola en su hogar, fue amenazada con un cuchillo y, tras el robo, logró liberarse y pedir ayuda a sus vecinos. La frase utilizada por los delincuentes, “No te vamos a hacer nada, tenemos abuela”, refleja la frialdad de los asaltantes, quienes parecían tener un enfoque premeditado en sus acciones.
Estos episodios de violencia y robo resaltan la necesidad urgente de reforzar las medidas de seguridad en las comunidades y la importancia de una respuesta rápida y efectiva de las fuerzas de seguridad. La inseguridad, especialmente hacia los adultos mayores, no solo afecta a las víctimas directas, sino que también genera un clima de miedo e incertidumbre en toda la comunidad, haciendo necesario un enfoque integral que aborde tanto la prevención como la investigación de delitos en curso.



