Las fuerzas de seguridad de Israel detuvieron este martes a ocho israelíes sospechados de participar en incendios y agresiones contra palestinos en los alrededores de Hebrón, en el sur de Cisjordania. El operativo se produjo en un contexto de aumento de los ataques atribuidos a colonos en distintos puntos del territorio durante los últimos años.
La Policía israelí informó que los detenidos permanecen bajo custodia por su presunta responsabilidad en hechos considerados graves. Además, los agentes secuestraron tres vehículos que, según la investigación, habrían sido utilizados durante los ataques. Por el momento, las autoridades no difundieron más detalles sobre los incidentes ni precisaron cuándo habrían ocurrido.
La detención se conoció un día después de otro episodio denunciado en Burqa, al este de Ramala. Según el jefe del consejo local, Sayel Kanaan, colonos ingresaron en una zona agrícola y atacaron con palos y piedras a una mujer palestina de 50 años y a su hijo de diez. El niño habría sido rociado en el rostro con espray pimienta, mientras que otras personas también fueron golpeadas.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) informó que, en lo que va del año, 79 palestinos murieron y cerca de 1.850 resultaron heridos a manos de las fuerzas israelíes y de colonos en Cisjordania. El organismo señaló que la violencia mantiene una tendencia creciente, aunque el material disponible no aporta más precisiones sobre el período al que corresponden esas cifras.



