Los detenidos por la muerte de Santiago Correa, ocurrida en City Bell, se han negado a brindar declaraciones ante el fiscal a cargo de la investigación. Se trata de dos hombres, uno de los cuales es el propietario del inmueble donde fue hallado el cuerpo sin vida de la víctima. Este individuo había afirmado tener una relación sentimental con Correa, mientras que el otro detenido es un amigo de este último. La situación ha generado un clima de tensión y dolor en el entorno de la víctima, que ha convocado una marcha para exigir justicia.

Los sospechosos, identificados como J. G. B., un docente de 41 años, y R. A. G., de 49 años, se encuentran bajo custodia de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 6 de La Plata, dirigida por el fiscal Patricio Barraza. Sus detenciones fueron ordenadas tras detectarse múltiples inconsistencias en sus testimonios, especialmente en relación a las horas y la secuencia de los acontecimientos que rodearon el trágico suceso. Estas contradicciones han llevado a los investigadores a profundizar en las circunstancias de la muerte de Correa, que aún se encuentran bajo análisis.

En medio de este complejo escenario, la defensa de los imputados ha planteado una nueva hipótesis que sugiere que Correa habría estado atravesando un brote psicótico y que las lesiones que presentaba fueron causadas por él mismo. Sin embargo, esta versión se encuentra en conflicto directo con los resultados preliminares de la autopsia, que revelaron heridas cortantes en el cuello de la víctima y marcas indicativas de una lucha defensiva, lo que pone en duda la posibilidad de un suicidio y sugiere un homicidio violento.

El fatídico episodio ocurrió en la noche del lunes en una vivienda localizada en la calle 454 entre 24 y 25, en la localidad de City Bell. El cuerpo de Correa fue encontrado en el patio delantero de la casa tras un llamado de emergencia que alertó a la Policía. Al llegar al lugar, los efectivos del Comando de Patrullas Base Norte se encontraron con la escena del crimen, donde el cadáver presentaba evidentes signos de haber sufrido un ataque. Además, el interior de la vivienda mostraba un estado caótico, con manchas de sangre y objetos desordenados, lo que sugiere que pudo haber habido un enfrentamiento previo.

La defensa del detenido J. G. B. se ha enfrentado a la versión de familiares y amigos de Correa, quienes han desmentido la afirmación de una relación sentimental entre ambos. Según testimonios de personas cercanas a la víctima, Correa no tenía pareja y había mencionado que iba a encontrarse con una mujer en City Bell. Esto ha añadido un nivel de confusión y ha incrementado la presión sobre los imputados, que intentan sostener su defensa ante la creciente evidencia en su contra.

Durante la investigación, se ha procedido al secuestro de los teléfonos celulares de los detenidos para su correspondiente análisis, además de recuperar una tijera con características que la vinculan al ataque. La causa ha sido caratulada como “Homicidio” y el fiscal Barraza ha ordenado preservar la escena del crimen para facilitar el trabajo de la Policía Científica, mientras que el Gabinete de Homicidios de la DDI La Plata se encarga de revisar las grabaciones de las cámaras de seguridad en la zona.

A medida que se acerca el primer aniversario del trágico suceso, la familia y amigos de Santiago Correa han organizado una marcha para recordar su vida y exigir justicia. Se espera que los resultados finales de la autopsia arrojen más luz sobre la mecánica de las lesiones y el tiempo estimado de su deceso, lo que podría ser clave para esclarecer los hechos y definir el rumbo de la causa.