En un impactante episodio de violencia de género, un hombre fue detenido en Cipolletti, Río Negro, tras ser imputado por intento de femicidio. La grave situación se desarrolló en la vivienda donde residía junto a su pareja y los hijos menores de ambos, incluyendo una hija en común. El ataque, que ocurrió el pasado viernes, dejó al descubierto no solo la brutalidad del agresor, sino también la valentía de los menores que intentaron proteger a su madre en medio de la amenaza de muerte.

La secuencia de violencia inició en horas de la mañana, alrededor de las 11:15, cuando una discusión entre la pareja se desató por un reclamo económico. Según los informes proporcionados por el Ministerio Público Fiscal, el hombre comenzó a insultar a la mujer, golpeándola y asfixiándola al sujetarla del cuello, mientras la empujaba contra la puerta de entrada. En un acto de desesperación, una de las adolescentes que estaban presentes intentó intervenir para separar a su madre del agresor, pero en el proceso, otro de los niños resultó herido en la cara por los golpes.

Mientras la mujer intentaba defender a su hijo con un cuchillo, la situación se tornó aún más peligrosa. La hija menor, asustada, le pidió que no lo utilizara, lo que llevó a la víctima a soltar el arma. Aprovechando este momento de distracción, el hombre roció a su pareja con combustible y trató de prenderla fuego con un encendedor, amenazándola de muerte en el acto. Sin embargo, la rápida intervención de la adolescente fue crucial: logró golpear la mano del agresor, haciendo que el encendedor cayera al suelo, lo que evitó que la tragedia se consumara.

A pesar de los esfuerzos de los menores por proteger a su madre, el hombre continuó con su conducta agresiva fuera de la vivienda, donde arrojó un ladrillo contra el vehículo de la víctima, causando daños significativos. Tras abandonar el lugar, amenazó con regresar. Y efectivamente, pocos minutos después, volvió a la casa, pero esta vez, la policía ya había sido alertada y estaba en el lugar, lo que resultó en su detención inmediata.

El sábado se llevó a cabo la audiencia de imputación, donde la Fiscalía presentó múltiples pruebas, incluyendo el acta del procedimiento policial, la denuncia formal de la víctima y testimonios de dos vecinas que acudieron al auxilio de la familia. Se incorporaron además certificados médicos que evidenciaron las lesiones sufridas por la mujer y por uno de los niños, así como informes del Gabinete de Criminalística y del Cuerpo de Investigación Forense. La evaluación de riesgo realizada por la Oficina de Atención a la Víctima (OFAVI) también fue presentada durante la audiencia.

Un informe del médico forense reveló que la mujer presentaba lesiones recientes en el cuello y el antebrazo izquierdo, compatibles con asfixia y excoriaciones por uñas. A pesar de que la víctima había intentado eliminar el olor a combustible tras el ataque, el examen médico demostró que aún era perceptible, lo que indicaba la gravedad del episodio. Además, se encontraron lesiones de diferentes antigüedades en su cuerpo, sugiriendo un patrón de violencia previa que fue considerado por la Fiscalía al momento de argumentar la necesidad de prisión preventiva.

Durante la audiencia, el fiscal jefe Santiago Márquez Gauna y la fiscal adjunta Laura Olea sostuvieron que existía un palpable riesgo de que el agresor pudiera entorpecer la investigación y de que intentara evadir la justicia, por lo que solicitaron su prisión preventiva. La decisión judicial aún está pendiente, pero el caso pone de relieve la urgente necesidad de abordar la problemática de la violencia de género en la sociedad actual, así como el papel crucial de la intervención de los menores en situaciones de crisis.