Un individuo de 37 años, que tenía una orden de arresto por abuso sexual agravado, fue aprehendido en la Ciudad de Buenos Aires tras una investigación exhaustiva llevada a cabo por el Ministerio de Seguridad Nacional y el Departamento Federal de Investigaciones (DFI) de la Policía Federal Argentina (PFA). La detención se produjo en el barrio de Mataderos, donde los efectivos federales lograron identificar su ubicación a través de un trabajo de vigilancia meticuloso.

La búsqueda del sospechoso se inició luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N° 5, bajo la presidencia de la jueza Cinthia Oberlander, emitiera una orden de captura. Este hombre había sido condenado a diez años de prisión por el delito de abuso sexual agravado, cometido contra un menor de 18 años. La víctima en este caso fue el sobrino de su ex pareja, con quien el ahora detenido convivió entre 2014 y 2018.

La denuncia formal fue realizada por la familia del menor, quienes, al conocer los hechos, decidieron actuar legalmente. Las pruebas presentadas en el juicio fueron suficientes para corroborar el testimonio de la víctima, lo que llevó a la condena del acusado. Sin embargo, el hombre había logrado permanecer en libertad debido a un recurso de casación que fue interpuesto, el cual fue rechazado en noviembre de 2025, haciendo que la sentencia quedara firme.

Al ser convocado para cumplir su pena, el individuo optó por no presentarse, lo que lo convirtió en prófugo de la justicia. La investigación inicial estuvo a cargo de la Policía de la Ciudad, pero posteriormente fue transferida a la División Búsqueda de Prófugos de la PFA. A través de un trabajo coordinado, los agentes pudieron rastrear sus movimientos y determinar que frecuentaba el hogar de su padre en Mataderos.

Con esta información, se estableció un operativo de vigilancia en la zona, donde, tras varios días de observación, se detectó a un hombre que coincidía con las características físicas del fugitivo. Finalmente, los efectivos de la PFA procedieron a su identificación y detención en la calle Corvalán al 1700, en plena vía pública, sin que se presentaran incidentes.

El ahora detenido ha sido puesto a disposición del sistema judicial y será trasladado para cumplir su condena por abuso sexual. Esta captura no solo representa un avance en la lucha contra la impunidad en casos de abuso, sino que también subraya la importancia de la colaboración entre distintas fuerzas de seguridad en la búsqueda de prófugos. La sociedad espera que se continúe trabajando en la prevención y el abordaje de estos delitos, garantizando así la protección de las víctimas y el cumplimiento de la ley.