Un operativo realizado por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA) en Córdoba ha llevado a la desarticulación de dos puntos de venta de drogas, tras una exhaustiva investigación que se extendió por más de seis meses. La acción, coordinada por el Ministerio Público Fiscal, resultó en la detención de dos hombres, uno de los cuales contaba con una tobillera electrónica debido a un caso previo de violencia familiar. Este procedimiento no solo pone de manifiesto el compromiso de las autoridades en la lucha contra el narcotráfico, sino que también revela la complejidad y la persistencia de estas redes delictivas en la capital cordobesa.

Los allanamientos se llevaron a cabo en la madrugada del operativo, en dos direcciones específicas: calle Icho Cruz al 50 y Canals al 6200, en el barrio Comercial. La intervención fue meticulosamente planificada, asegurando la presencia de fiscales y personal especializado que actuó bajo la supervisión de la justicia. Gracias a esta coordinación, los agentes lograron llevar a cabo los operativos sin incidentes, arrestando a los sospechosos en ambos domicilios sin necesidad de recurrir a la fuerza.

La génesis de esta investigación se remonta a diversas denuncias anónimas que alertaban sobre una red de venta de estupefacientes en la zona. La FPA, tras recibir estas alertas, inició un trabajo de inteligencia que permitió determinar la operativa de los involucrados. Esta red no solo se dedicaba a la venta de drogas, sino que también implementaba medidas de seguridad para proteger sus actividades, como el uso de dispositivos electrónicos para detectar la presencia de las fuerzas de seguridad.

Durante los registros, se lograron incautar 520 dosis de marihuana, 183 de cocaína, así como plantas y cigarrillos de cannabis sativa. Además, se encontraron $586.700 en efectivo, un arma de fuego y diversos elementos utilizados para el fraccionamiento y distribución de las sustancias, como balanzas y envoltorios. Todos estos elementos han sido documentados y están a disposición de la justicia, lo que podría facilitar el avance de la causa y permitir profundizar en el análisis de la estructura delictiva.

Uno de los domicilios allanados se identificó como un verdadero búnker de venta de drogas, donde los acusados operaban de manera continua, especialmente durante las horas nocturnas. Se ha informado que el principal sospechoso continuaba administrando el negocio a pesar de las restricciones impuestas por su situación legal anterior, lo que resalta la audacia de los delincuentes en este ámbito. La intervención de la perra detectora Hanna fue crucial, ya que permitió localizar marihuana oculta en un ropero, lo que contribuyó a consolidar las pruebas contra los detenidos.

Las autoridades, bajo la dirección de la Fiscalía de Lucha contra el Narcotráfico del Tercer Turno, han procedido a trasladar a los detenidos a la sede judicial, donde enfrentarán cargos por la comercialización de estupefacientes. Este delito está severamente penado por la legislación argentina, y se anticipa que la Fiscalía solicitará medidas cautelares estrictas, considerando los antecedentes de al menos uno de los implicados. La investigación no ha terminado, y se espera que se produzcan nuevas implicancias a partir de los elementos recolectados y las declaraciones de los detenidos, lo que podría abrir la puerta a la identificación de otros miembros de esta red criminal.