Una organización no gubernamental de Derechos Humanos con sede en el Reino Unido ha alertado sobre la detención de más de 3.000 refugiados y solicitantes de asilo eritreos en Egipto desde el 10 de enero. Este hecho se enmarca dentro de una campaña de arrestos masivos llevada a cabo por las autoridades egipcias.

La ONG Human Rights Concern-Eritrea (HRCE) ha documentado casos de presuntos abusos, incluyendo malos tratos físicos y violencia sexual, basándose en testimonios y evidencias fotográficas obtenidas en El Cairo. Entre las denuncias se destacan golpizas, quemaduras con agua caliente y sustancias corrosivas, así como extorsiones bajo amenazas de violencia.

Además, se ha señalado la negativa a proporcionar atención médica adecuada y el traslado forzado de detenidos a la Embajada de Eritrea para iniciar procesos de deportación. La organización instó a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) a actuar de inmediato para detener las deportaciones, resaltando que el Gobierno egipcio debe cumplir con sus obligaciones internacionales en materia de derechos de los refugiados.