El Gobierno de Colombia ordenó el traslado de 117 presos considerados de alto perfil y vinculados a distintos procesos de negociación de paz. La medida fue dispuesta por el presidente Abelardo de la Espriella y ejecutada por el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), según informó la Oficina de Prensa de la Presidencia en un comunicado difundido en redes sociales.
Los reclusos fueron redistribuidos en establecimientos penitenciarios de Bogotá, Medellín, Girón, Valledupar, La Dorada, Palmira, Ibagué y El Barne. Se trata de una de las primeras decisiones adoptadas por la nueva administración para reforzar el control sobre las cárceles y elevar las condiciones de seguridad en los centros penitenciarios.
De acuerdo con el Ejecutivo, el operativo busca impedir que las organizaciones criminales utilicen las prisiones para mantener sus estructuras operativas, transmitir órdenes o coordinar actividades delictivas desde el interior. Presidencia también señaló que la medida forma parte de una estrategia orientada a recuperar el control permanente de los establecimientos, garantizar el cumplimiento de las resoluciones judiciales y asegurar la ejecución efectiva de las decisiones de la Justicia.



