Un hallazgo trágico ha conmocionado a la comunidad de la región, luego de que un cuerpo sin vida fuera descubierto en el río Neuquén, a la altura de la Isla Jordán, en la provincia de Río Negro. Este descubrimiento ha reavivado la investigación sobre la desaparición de Héctor Luis Llamani, un hombre de 32 años que fue visto por última vez el 20 de mayo. La identificación oficial del cadáver se determinará tras la autopsia que se llevará a cabo en la morgue judicial de General Roca, donde se espera esclarecer las circunstancias que rodean este caso.
El hallazgo se produjo en la tarde del jueves, cuando el comisario Diego Domínguez, en declaraciones a Canal 7, confirmó que la Policía de Neuquén fue la primera en alertar sobre la aparición del cuerpo. “Recibimos la información entre las 14:30 y las 15, y confirmamos que el cuerpo se encontraba en el río Neuquén, frente a la Península Hiroki”, explicó el comisario. Este dato es crucial, ya que la ubicación del hallazgo determinó que la intervención quedara a cargo de la Policía de Río Negro, debido a que el cuerpo fue encontrado en su jurisdicción.
El Ministerio Público Fiscal de Neuquén ha informado que la causa ha sido transferida a Río Negro, lo que implica un cambio en la dirección de la investigación. Las autoridades judiciales han confirmado que los restos del cuerpo han sido trasladados a General Roca, donde el próximo lunes se realizará la autopsia. Este procedimiento será esencial para determinar la identidad del fallecido y las causas de su muerte, lo que podría aportar información valiosa para el desarrollo de la causa.
Desde el primer momento, la colaboración entre las fuerzas de seguridad de ambas provincias ha sido fundamental. Domínguez subrayó la importancia de la articulación entre la Policía de Neuquén y la de Río Negro para llevar a cabo las tareas de búsqueda y rescate. “El trabajo mancomunado ha sido clave, ya que nosotros operábamos de un lado del río y ellos del otro, con el objetivo de localizar a las personas desaparecidas”, agregó el comisario. Esta sinergia entre las fuerzas de seguridad es un ejemplo de cómo la cooperación interprovincial puede resultar efectiva en situaciones críticas.
Las primeras hipótesis apuntan a que el cuerpo encontrado podría corresponder a Héctor Luis Llamani, quien se lanzó al río tras ser sorprendido intentando robar elementos de una camioneta en las cercanías del Parque del Este. Según las fuentes, Llamani se arrojó al agua para evitar ser detenido por el propietario del vehículo, y desde ese momento su paradero había sido desconocido. La descripción del cuerpo, junto con el contexto de su desaparición, lleva a los investigadores a considerar que podría tratarse de él, aunque aún se espera la confirmación oficial.
El hallazgo del cuerpo ha llevado a un renovado esfuerzo por parte de las autoridades para esclarecer las circunstancias de la desaparición de Llamani. Durante semanas, se llevaron a cabo intensos operativos de búsqueda que, lamentablemente, no habían dado resultados hasta este momento. La comunidad, que sigue de cerca este caso, espera que la autopsia y las investigaciones subsiguientes puedan arrojar luz sobre lo ocurrido y proporcionar respuestas a los seres queridos del desaparecido. La justicia ahora tiene la responsabilidad de determinar la identidad del cuerpo y las circunstancias que llevaron a su muerte, un proceso que será vital para esclarecer este caso tan sensible para la región.



