La situación de la violencia de género en Cuba se torna cada vez más crítica, tras la confirmación de un nuevo feminicidio que eleva a 37 el número de asesinatos de mujeres en lo que va del 2023. La ONG feminista independiente Alas Tensas (AT) ha sido la encargada de dar a conocer este trágico suceso, que tuvo lugar en Cumanayagua, Cienfuegos. La víctima, Yunierkis Gómez Lozano, de 43 años, perdió la vida en circunstancias desgarradoras el pasado 9 de julio, tras caer de una azotea durante un forcejeo con su pareja, quien es también el padre de sus dos hijos adolescentes.

El informe de AT indica que, tras el incidente, el agresor se quitó la vida, lo que añade una complejidad emocional y social a un caso ya de por sí devastador. Esta organización ha enfatizado que la situación de Yunierkis era representativa de un problema más amplio: la violencia de pareja que se ha prolongado por años en la isla. La comunidad, profundamente afectada por esta pérdida, ha recibido las condolencias de la ONG, que se ha manifestado en apoyo a los hijos de la víctima y a todos aquellos que están sufriendo por esta tragedia.

En adición a este reciente feminicidio, Alas Tensas ha reportado la investigación de al menos doce casos potenciales de feminicidio y cinco intentos de asesinato en 2025, así como diez feminicidios y tres intentos en 2026. Estos datos reflejan una creciente preocupación por la violencia extrema que enfrentan las mujeres en Cuba, un fenómeno que se manifiesta no solo en relaciones de pareja, sino también en contextos de exparejas, donde el riesgo de feminicidio continúa siendo alarmante.

El análisis presentado por AT en abril de este año subraya que el 93,8 % de los agresores en los casos verificados eran conocidos por las víctimas. Esto indica que la violencia de género en Cuba se produce mayoritariamente en entornos de cercanía, lo que agrava la vulnerabilidad de las mujeres y las niñas. La falta de medidas eficaces para proteger a las víctimas es un tema recurrente en los informes de la ONG, que ha pedido la implementación de una red nacional de refugios y protocolos públicos que garanticen la seguridad de las mujeres.

A pesar de que el Gobierno cubano ha declarado tener una postura de “tolerancia cero” frente a la violencia machista, las activistas denuncian la ineficacia de las acciones implementadas. La situación se complica aún más por el hecho de que el feminicidio no está tipificado como delito en el Código Penal cubano, lo que dificulta la visibilización y el tratamiento legal de estos crímenes. En 2024, los tribunales identificaron 76 asesinatos de mujeres a manos de parejas o exparejas, según la Organización Nacional de Bufetes Colectivos.

Con base en los datos recopilados, se estima que al menos 46 mujeres fueron asesinadas en el país en 2025, un número que revela la persistencia de un problema estructural en la sociedad cubana. Las organizaciones feministas continúan demandando un mayor compromiso del Estado para frenar esta ola de violencia, que no solo afecta a las mujeres, sino que también repercute en la familia y en la sociedad en su conjunto. La necesidad de un cambio en la legislación y en la respuesta institucional se hace cada vez más urgente para proteger a las mujeres y garantizar su derecho a vivir sin miedo.

La comunidad internacional observa con atención la situación en Cuba, mientras las voces que claman por justicia y protección para las mujeres se multiplican. La lucha contra el feminicidio en la isla es, sin duda, un tema que requiere una respuesta coordinada y efectiva, tanto del gobierno como de la sociedad civil, para erradicar esta violencia que ha marcado la vida de tantas mujeres en el país.