La situación judicial en torno a una presunta megaestafa inmobiliaria en La Plata ha escalado a niveles alarmantes, con la investigación a cargo de la fiscalía penal N°3, liderada por Gonzalo Petit Bosnic, sumando un nuevo capítulo que podría complicar aún más a los imputados. En este contexto, se ha incorporado una denuncia por el uso potencial de un documento falsificado como prueba de defensa por parte de Diego Lacki, uno de los nombres más relevantes en este caso que ya acumula una serie de denuncias por estafa y administración fraudulenta.

El caso, que involucra a la desarrolladora ABES y diversos fideicomisos inmobiliarios, ha llevado a que numerosas obras se encuentren paralizadas, afectando a un gran número de inversores que se sienten desamparados. Las pérdidas hasta el momento superan los 20 millones de dólares, un monto que pone en evidencia la magnitud de la situación. Entre los proyectos afectados se encuentran desarrollos en varias ubicaciones de La Plata, como Vita, Dezzeo y Lumiere, que ahora son solo una sombra de lo que prometían ser.

Uno de los elementos más controvertidos en esta investigación es un acta notarial fechada el 30 de diciembre de 2024, que supuestamente lleva la firma de Lucrecia Villar Loos, quien era la socia mayoritaria de la empresa en cuestión. Este documento es clave para la defensa de Lacki, que intenta demostrar que la responsabilidad de la administración recaía sobre Villar Loos. Sin embargo, la situación se complica debido a que la documentación migratoria indica que Villar Loos estaba fuera del país en la fecha indicada, lo que sugiere la posibilidad de falsificación y abre nuevas aristas en el caso.

Miguel Molina, abogado que representa a Villar Loos y a varios de los inversores perjudicados, ha señalado que el argumento de la defensa podría sustentarse en un documento ideológicamente falso. Esta revelación ha llevado a solicitar una pericia caligráfica y el secuestro del libro de actas, con el fin de verificar la autenticidad de la firma en cuestión. Molina subraya que este nuevo desarrollo no solo complica la estrategia de defensa, sino que también podría dar lugar a una investigación por estafa procesal, una situación que añade aún más tensión al caso.

La denuncia presentada incluye pruebas documentales y registros oficiales que buscan demostrar la imposibilidad de que Villar Loos haya firmado el acta en la fecha indicada. Además, es relevante mencionar que Villar Loos nunca reconoció haber firmado dicho documento ni tuvo conocimiento de su existencia, lo que refuerza la sospecha de irregularidades en el proceso.

El caso guarda similitudes con el escándalo de Induplack, donde más de 400 damnificados sufrieron pérdidas que superaron los 50 millones de dólares en un esquema de fideicomisos donde las obras nunca fueron finalizadas. La investigación en La Plata también ha suscitado preocupaciones sobre la posible desviación de fondos y la paralización de proyectos, lo que refuerza la necesidad de una revisión exhaustiva por parte de la Justicia penal. A medida que el expediente avanza en su fase de instrucción, más inversores se presentan, alegando haber sido víctimas de este esquema fraudulento, lo que sugiere que el escándalo podría ser aún mayor de lo que se ha revelado hasta ahora.