En un giro polémico de las prácticas policiales en Iowa, defensores de los derechos de los inmigrantes han denunciado que la Patrulla Estatal de Caminos está indagando sobre el estatus migratorio de los conductores durante las paradas de tránsito. Este hecho ha levantado una ola de críticas y preocupaciones sobre la posible fusión entre el control de tráfico y las políticas de inmigración, en un contexto donde la cooperación entre las autoridades locales y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) se ha intensificado.
La organización Escucha Mi Voz Iowa ha emitido un comunicado en el que sostiene que ha documentado múltiples casos en los que los agentes de la Patrulla Estatal han confundido la aplicación de leyes de tránsito con acciones de control migratorio. Un caso emblemático es el de Mario Bojorjes, un residente de North Liberty, quien fue detenido en la Interestatal 80 el 7 de julio por una supuesta infracción relacionada con el color de las ventanillas de su vehículo. Durante esta detención, el oficial no solo le consultó sobre la infracción, sino que además indagó sobre su estatus migratorio.
La situación escaló cuando, tras la intervención de agentes de ICE en el lugar, Bojorjes fue arrestado y trasladado a la oficina de esta agencia en Cedar Rapids. Allí, según la denuncia, fue presionado durante horas para que firmara una salida voluntaria, una acción que resulta particularmente alarmante dada su situación: se encuentra en proceso de obtener la residencia permanente, con una solicitud ya presentada y en espera de resolución. Este tipo de incidentes pone de manifiesto la vulnerabilidad de muchos inmigrantes en situaciones donde se supone que deben ser protegidos, y no perseguidos.
La gobernadora de Iowa, Kim Reynolds, ha sido objeto de críticas por su papel en la implementación de políticas que permiten a las fuerzas del orden locales colaborar con ICE. Recientemente, firmó una orden ejecutiva que formaliza esta cooperación, lo que, según activistas, transforma las paradas de tráfico rutinarias en oportunidades para la detención de inmigrantes. Escucha Mi Voz Iowa argumenta que esta política no solo es discriminatoria, sino que también socava la confianza en las instituciones policiales, especialmente entre las comunidades inmigrantes.
La familia de Bojorjes ha expresado su angustia ante la situación, resaltando que el inmigrante no tiene antecedentes penales y que su único deseo es regularizar su estatus para poder criar a sus tres hijos en un entorno seguro y estable. “Es desgarrador ver cómo una persona que está en proceso de obtener su residencia es tratada de esta manera”, declaró un miembro de su familia, enfatizando la injusticia del caso y la necesidad de una revisión exhaustiva de las políticas actuales.
Escucha Mi Voz Iowa ha exigido la liberación inmediata de Bojorjes, así como la anulación del acuerdo entre las autoridades de Iowa y ICE. Además, han llamado a poner fin a la discriminación racial y a cualquier indagación sobre el estatus migratorio durante las paradas de tráfico. “Las fuerzas del orden deben centrarse en la seguridad pública y no convertirse en instrumentos del control migratorio que desestabilizan a las familias y siembran miedo en nuestras comunidades”, concluyeron, demandando un cambio urgente en la forma en que se llevan a cabo estas operaciones policiales.



