En un trágico desenlace que ha conmocionado a la sociedad colombiana, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, anunció el asesinato de Yulixa Toloza, una mujer que había desaparecido tras someterse a un procedimiento estético en un centro no autorizado de la capital. La noticia, que ha generado un clamor por justicia, pone de relieve los riesgos asociados a estos procedimientos realizados sin la debida regulación y supervisión. En un comunicado a través de sus redes sociales, Galán enfatizó que "a esto hay que llamarlo por su nombre, a Yulixa la asesinaron, no fue una mala práctica médica, fue un asesinato".

La desaparición de Toloza se reportó el 13 de mayo, lo que llevó a las autoridades a iniciar una búsqueda exhaustiva. Según las declaraciones del alcalde, fuentes de inteligencia policial revelaron que la mujer fue sacada de Bogotá la misma noche de su desaparición, lo que motivó la activación de un operativo que se extendió más allá de los límites de la ciudad. "Mi instrucción fue clara, la prioridad número uno era encontrar a Yulixa", aseguró Galán, quien también se comunicó con la madre de la víctima, Nubia Toloza, para ofrecer su apoyo y actualizarla sobre las acciones que estaban tomando las fuerzas de seguridad.

La Fiscalía General de Colombia, en colaboración con la Policía Metropolitana, logró localizar un cuerpo en el municipio de Apulo, en Cundinamarca, que coincidiría con la descripción de la mujer desaparecida. Este hallazgo ha añadido un nuevo capítulo a una investigación que busca no solo esclarecer las circunstancias de su muerte, sino también identificar y capturar a los responsables del crimen. Las unidades de policía judicial están realizando la inspección del cadáver antes de su traslado al Instituto Nacional de Medicina Legal, donde se llevarán a cabo los análisis forenses correspondientes.

La historia de Yulixa Toloza ha despertado un fuerte sentimiento de indignación y repudio en Colombia, donde se han alzado voces pidiendo justicia y un cambio en la regulación de los procedimientos estéticos. Familiares y amigos han relatado que Toloza presentó severas complicaciones tras someterse a una lipólisis láser en un establecimiento estético del sur de Bogotá, el cual operaba ilegalmente y carecía de los permisos necesarios. Videos que se han difundido en redes sociales muestran a la mujer en condiciones alarmantes, con problemas respiratorios y desorientación, lo que evidencia la gravedad de la situación en que se encontraba.

Testigos han aportado información crucial, afirmando haber visto a dos hombres sacar a Toloza inconsciente del lugar donde fue atendida, para luego introducirla en un vehículo. Este auto fue posteriormente encontrado por las autoridades en Cúcuta, una ciudad ubicada en la frontera con Venezuela. Este hecho ha suscitado una serie de interrogantes sobre la cadena de responsabilidades y la falta de control en los centros estéticos que operan sin licencia.

Las investigaciones se centran en el centro estético Beauty Láser Medicina Estética, que ha sido señalado por operar sin los permisos necesarios para realizar procedimientos que involucran riesgos significativos. En relación con este caso, dos ciudadanos venezolanos han sido detenidos y acusados de ocultar y destruir pruebas que podrían ser fundamentales para esclarecer el crimen. Sin embargo, un juez ha ordenado su liberación al considerar que las circunstancias de su detención no cumplían con todos los requisitos legales.

El caso de Yulixa Toloza no solo pone de manifiesto la necesidad de un mejor control sobre los procedimientos estéticos, sino que también plantea un debate sobre la seguridad y el bienestar de las personas que buscan mejorar su apariencia. La sociedad colombiana espera respuestas y justicia en un caso que ha tocado fibras sensibles y que resalta la vulnerabilidad de quienes se someten a estos tratamientos en condiciones de riesgo. La comunidad reclama a las autoridades que se tomen medidas efectivas para prevenir futuros incidentes y garantizar la seguridad de los ciudadanos.