Un oficial de la Policía Caminera de Córdoba ha sido sentenciado a dos años de prisión condicional tras ser hallado culpable de falsificar un acta de infracción de tránsito. La resolución fue dictada por la Cámara del Crimen de Villa Dolores y se enmarca en un caso que se remonta a noviembre de 2014, cuando se registró una situación irregular durante un control vehicular en la ruta provincial 14, en la zona de Traslasierra. Además de la pena de prisión, el agente, identificado como Cristian Darío Quiroga, ha sido inhabilitado para ejercer cargos públicos durante un periodo de cinco años.

La historia se desencadena el 10 de noviembre de 2014, cuando Miguel Ángel Gervino fue detenido en un control rutinario junto a su familia. En esa ocasión, el oficial Quiroga revisó la documentación del vehículo y, tras no encontrar ninguna infracción, permitió que el conductor continuara su viaje sin imponerle sanción alguna. Sin embargo, en un giro inesperado, Gervino se enteró días después que existía un acta de multa que no había sido emitida durante el control, obligándolo a desembolsar $3.000 para poder renovar su licencia de conducir.

La denuncia presentada por Gervino fue contundente, señalando que el acta de infracción contenía alegaciones falsas, como que conducía sin luces y sin cinturón de seguridad. Además, el conductor se negó a firmar el acta en el momento de la supuesta infracción. Para agravar la situación, el documento incluía la firma de un testigo que, conforme a la investigación posterior, resultó ser una identidad inventada.

La fiscalía, liderada por Analía Gallaratto en Cura Brochero, tomó la iniciativa de investigar el caso, lo cual implicó la recolección de testimonios y peritajes grafotécnicos que confirmaron la falsedad del acta. A pesar de que el caso fue elevado a juicio, el trayecto judicial se vio prolongado por un lapso de 12 años, marcado por apelaciones y diversas complicaciones procesales que retrasaron la resolución.

Durante el juicio, la defensa y la fiscalía presentaron sus respectivos argumentos ante la Cámara del Crimen de Villa Dolores. El fiscal Sergio Cuello solicitó que se impusiera una pena de dos años de prisión en suspenso, que finalmente fue aceptada por el tribunal. La sentencia se convierte en un hito judicial, no solo por la condena en sí, sino también por lo que revela sobre las prácticas irregulares en los controles de tránsito en Córdoba y las deficiencias del sistema judicial.

Este caso ha cobrado relevancia en un contexto más amplio, en el que se ha cuestionado la actuación de la Policía Caminera. Justo antes del juicio, el jefe de Policía, Marcelo Marín, envió una carta documento a un crítico de la fuerza, Sergio Maldonado, en respuesta a un video donde se cuestionaban las acciones de la Caminera tras una multa recibida. La condena a Quiroga resalta la necesidad de una mayor supervisión y transparencia en las actuaciones policiales, así como la urgencia de reformar un sistema judicial que ha tardado más de una década en resolver un caso tan emblemático.