El Tribunal Oral Federal de Corrientes impuso una pena de 13 años de cárcel a Jorge Eduardo Espinosa, conocido como "Chaquito". A pesar de estar cumpliendo dos condenas anteriores por delitos relacionados con el narcotráfico, Espinosa dirigía una banda delictiva desde su celda en la Unidad N°7 del Servicio Penitenciario Federal en Resistencia, Chaco.

Con solo 31 años, Espinosa coordinaba actividades de tráfico de marihuana, organizando la introducción, almacenamiento y distribución de la droga con la colaboración de otros miembros de su grupo delictivo. Además del líder, el tribunal sentenció a 12 años a Rubén Ángel María Tabares, un chofer de 45 años, y a 8 años a Juana Torres, madre de Espinosa. Ambos fueron considerados piezas clave para el funcionamiento de la red criminal.

La investigación reveló que entre mayo de 2021 y marzo de 2023, alrededor de 15 personas participaron activamente en el tráfico de marihuana, con un operativo que abarcaba desde el ingreso de la sustancia desde Paraguay hasta su venta en diferentes provincias, incluyendo Santa Fe, Buenos Aires y Mendoza. Los fiscales expusieron que Espinosa administraba la operación desde la cárcel, utilizando tanto su teléfono personal como el del penal para coordinar acciones delictivas, lo que demuestra la complejidad y organización de la red criminal.