Un juzgado de Granada condenó a dos años de prisión al empresario y a un trabajador de una ‘escape room’ de Cájar por un delito de lesiones por imprudencia grave. Ambos fueron responsabilizados por el episodio ocurrido el 26 de junio de 2022, cuando una participante sufrió graves lesiones después de que le rociaran un líquido que contenía gasolina y le prendieran fuego.
La sentencia, notificada este lunes, considera probado que el empresario había autorizado el uso de gasolina y fuego durante la actividad sin supervisar de manera mínima cómo, cuándo y qué trabajador preparaba la mezcla, qué recipiente utilizaba ni si el líquido se aplicaba sobre una o varias personas. La resolución también señala que el lugar funcionaba sin licencia y con una “ausencia absoluta de medidas de seguridad” y de emergencia.
Según el fallo, los empleados no contaban con la formación adecuada y uno de ellos trabajaba sin contrato. Además, los participantes no habían recibido información sobre los riesgos de la actividad, que esa noche se desarrolló bajo la modalidad ‘hardcore’, anunciada como una experiencia de emociones fuertes.
El segundo condenado fue el trabajador que vertió sobre la víctima, de 42 años, el líquido que contenía gasolina y acercó un mechero sin comprobar previamente la composición de la mezcla. La actividad se realizaba en la casa conocida como ‘Villa Amparo’, en Cájar, y la resolución fue dictada por la magistrada de la Sección Penal del Tribunal de Instancia de Granada, Plaza número 5.



