A dos años del brutal ataque que dejó tres mujeres asesinadas en Barracas, el caso finalmente se dirige a juicio oral. Este lunes, a las 9:30, el Tribunal Oral Federal N°5 de Buenos Aires iniciará el proceso judicial contra Justo Fernando Barrientos, el único imputado por el horrendo crimen. El suceso tuvo lugar el 6 de mayo de 2024, cuando Barrientos presuntamente lanzó una bomba tipo Molotov en una pensión ubicada en la calle Olavarría al 1600, donde se encontraban Pamela Cobbas, Roxana Figueroa y Andrea Amarante, quienes perdieron la vida en el ataque, mientras que Sofía Castro Riglos, la única sobreviviente, sufrió heridas graves.
El caso ha conmovido a la sociedad argentina, no solo por la magnitud de la tragedia, sino también por la clara motivación de odio que subyace en el ataque, dado que las víctimas eran mujeres lesbianas. Las querellas que representan a las familias de las víctimas y a Castro Riglos como sobreviviente, así como la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans (FALGBT+), buscan que el juicio reconozca la gravedad del crimen como un lesbicidio, un término que hace referencia a los crímenes motivados por el odio hacia la orientación sexual de la víctima.
Durante el juicio, se espera la declaración de aproximadamente 20 testigos, que incluirán a vecinos de la pensión, personal policial y peritos. Sin embargo, la única sobreviviente, Sofía Castro Riglos, no testificará debido a recomendaciones de su equipo médico, lo que ha suscitado preocupaciones sobre la carga emocional que podría acarrear para ella. Esto genera un vacío en el proceso, ya que su testimonio podría haber aportado una perspectiva única sobre los eventos del ataque y las circunstancias que lo rodearon.
La acusación contra Barrientos incluye múltiples cargos, como “triple homicidio agravado por odio de género y orientación sexual, con alevosía y ensañamiento”. Se espera que, si es hallado culpable, reciba una pena de prisión perpetua, lo que refleja la gravedad del delito. La participación de la FALGBT+ en el juicio es especialmente significativa, ya que es la primera vez que la organización actúa como querellante en un caso de tal naturaleza, lo que marca un avance en la lucha por derechos y justicia para la comunidad LGBT en Argentina.
Samanta Pedrozo, representante de la FALGBT+, ha subrayado que este juicio es un hito en la historia judicial del país, al permitir que la organización no solo participe como observadora, sino que tenga el poder de acusar y solicitar penas. Este cambio también resalta la relevancia de interpretar el caso más allá de un hecho aislado, viéndolo como un ataque sistemático hacia mujeres lesbianas que refleja una problemática más amplia dentro de la sociedad.
Un aspecto crucial que se abordará en el juicio es el odio como factor agravante. Pedrozo ha mencionado que se presentarán “elementos contextuales”, que incluirán declaraciones de testigos que evidencien la relación previa entre Barrientos y las víctimas, así como posibles conflictos o manifestaciones de animosidad. Este enfoque es fundamental para demostrar que el ataque no fue un acto fortuito, sino que estuvo motivado por un profundo desprecio hacia la identidad de las mujeres involucradas. La comunidad y los familiares de las víctimas esperan que el resultado del juicio no solo brinde justicia, sino que también sirva de alerta sobre la necesidad de erradicar el odio y la violencia hacia la comunidad LGBT en Argentina.



