La Policía de la Provincia de Buenos Aires logró, este sábado, la detención de Esteban Lorenzo Amarilla, un hombre de 25 años acusado de abusar sexualmente de una niña de 9 años y asesinar a su madre, Yolanda Raquel Cáceres, de 52 años, durante un violento episodio ocurrido en Los Polvorines. La captura se llevó a cabo en un operativo en un edificio de la peatonal Florida, en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, donde el sospechoso se había ocultado tras el crimen.
El arresto se produjo luego de una exhaustiva investigación que permitió localizar a Amarilla en un departamento donde, según se informó, solía visitar a una pareja ocasional. La intervención estuvo a cargo de efectivos de la Comisaría de Los Polvorines, agentes de la SDDI local y la División Homicidios de la Policía de la Ciudad, quienes trabajan en conjunto para esclarecer este caso que ha conmocionado a la comunidad.
Amarilla fue puesto a disposición de la Unidad Fiscal de Instrucción N°21 de Malvinas Argentinas, que se especializa en casos de violencia familiar y de género. La fiscal Lorena Carpovich lo indagará en las próximas horas, enfrentando cargos por homicidio agravado, entre otros delitos. Este caso ha despertado un gran interés público y preocupación por la seguridad de las mujeres y niños en la región.
Los hechos que llevaron a esta trágica situación se remontan a la madrugada del jueves, cuando la policía recibió un llamado al 911 alertando sobre un incidente en una vivienda de la calle Velázquez al 4100. Al llegar, los oficiales encontraron el cuerpo sin vida de Yolanda, quien presentaba una herida en la cabeza y dos cortes en el cuello, lo que sugiere un ataque brutal. Su hija, que se encontraba en la casa, relató que fue víctima de abuso por parte de Amarilla, a quien conocía como un amigo.
La niña describió cómo el agresor la manoseó mientras estaba desnudo en su cama, tapándole la boca para que no gritara. Posteriormente, le ordenó que se vistiera y se retiró de la habitación. Al salir, se encontró con la impactante escena de su madre tendida en el suelo, rodeada de sangre. Desesperada, la pequeña logró salir a la calle para pedir ayuda a los vecinos, mientras Amarilla se daba a la fuga.
El análisis forense reveló que la causa de muerte de la mujer fue por múltiples puñaladas, siendo la mortal una de ellas en el cuello. Las investigaciones iniciales no encontraron signos de robo, salvo la desaparición del celular de la víctima, lo que ha llevado a descartar la hipótesis de un crimen por robo. La relación del sospechoso con la familia era conocida, y se supo que tenía antecedentes de consumo problemático de drogas y que solía pedirle dinero a Cáceres.
Un dato alarmante que emerge de las indagaciones es que Amarilla ya había sido denunciado el año pasado por otro caso de abuso sexual, aunque esa denuncia fue archivada por falta de pruebas. Este trágico suceso ha generado una ola de indignación entre los vecinos, quienes han expresado su apoyo a la familia de la víctima con manifestaciones frente a su hogar. La comunidad exige justicia y una respuesta contundente ante la violencia de género y familiar que ha llevado a esta devastadora tragedia.



