La captura de Daniel Orlando Serapio, acusado del femicidio de Natalia Cruz, representa un avance significativo en la investigación y pone fin a más de diez días de incertidumbre en Salta. La detención del sospechoso se realizó en una cueva próxima a la estación de tren Diego de Almagro, gracias a un operativo que reunió a diversas fuerzas de seguridad provinciales y nacionales en una tarea coordinada sin precedentes.

Luján Sodero Calvet, fiscal de la Unidad de Femicidios (UFEM), fue al lugar para supervisar la detención y posteriormente se reunió con los familiares de la víctima. En este encuentro, la fiscal brindó detalles sobre el estado del proceso judicial y atendió las preguntas de los seres queridos de Natalia, quienes aguardaban con ansiedad información sobre el caso.

El operativo que condujo a la captura de Serapio involucró a más de sesenta efectivos, incluyendo unidades especializadas como el Grupo de Operaciones de Alto Riesgo (GORA) y la División Canes, además de contar con la colaboración de drones y un puesto móvil de monitoreo. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, había ofrecido una recompensa de diez millones de pesos para quienes aportaran datos sobre el paradero del sospechoso, subrayando su compromiso con la justicia y la seguridad en la provincia. La investigación sigue en marcha, mientras se evalúan posibles fallas en la atención brindada a la víctima por parte de las autoridades.