Más de 200 agentes de la Policía de Bolivia fueron enviados al municipio de San Matías y a sus inmediaciones, en el departamento de Santa Cruz, luego de que nueve personas murieran en menos de una semana en una serie de hechos violentos. Entre las víctimas se encuentra un teniente de la fuerza de seguridad.

El subcomandante de la Policía en Santa Cruz, Juan Carlos Rebollo, confirmó este martes que el contingente llegó durante la noche del lunes y que ya comenzó a operar en la zona fronteriza con Brasil. El despliegue contempla tareas de rastreo, registros y controles preventivos.

La intervención se produjo después de una seguidilla de muertes registrada en Santa Cruz. Las autoridades bolivianas atribuyeron la escalada de violencia a una disputa por el poder entre dos organizaciones criminales brasileñas: el Comando Vermelho y el Primer Comando de la Capital (PCC).

San Matías se encuentra en el límite con Brasil y quedó en el centro de la respuesta policial ante la sucesión de episodios violentos. El refuerzo busca ampliar la presencia de efectivos y reforzar los controles en el municipio y sus alrededores, mientras continúan las tareas de vigilancia y búsqueda.