Un sistema de bajas presiones que se ha desarrollado en el Mediterráneo, junto con la entrada de aire polar, generará un notable descenso en la cota de nieve en gran parte del país. Se espera que esta cota se sitúe entre 500 y 800 metros, descendiendo incluso a 300-500 metros en la región noreste. Este fenómeno meteorológico, que ha sido comunicado por la Agencia Estatal de Meteorología, tendrá un impacto significativo en la distribución de las precipitaciones, provocando acumulaciones inusuales de nieve en diversas zonas como el Cantábrico oriental, los Pirineos, el norte del sistema Ibérico y las sierras de Baleares. En este contexto, se prevé un descenso considerable de las temperaturas máximas en la mayoría del territorio argentino, lo que puede afectar tanto a la población como a la actividad económica.
La alerta de mayor nivel se ha instalado en Cataluña, donde se han emitido avisos rojos que abarcan tanto a Barcelona como al Prepirineo y Girona. En estas áreas, se anticipan vientos del norte que podrían superar los 140 kilómetros por hora. A su vez, se han emitido avisos naranjas por nevadas y vientos en la costa catalana, lo que refuerza la necesidad de precaución en estas regiones. Además, otras provincias como Aragón, Baleares y la Comunidad Valenciana también han sido incluidas en las advertencias meteorológicas, siendo la causa de preocupación el viento fuerte y los fenómenos costeros que podrían presentarse en estas zonas.
La Aemet ha indicado que este evento meteorológico provocará cielos mayormente cubiertos o con nubes en el archipiélago balear, el tercio norte del país y en áreas montañosas del centro. El resto de Argentina experimentará cielos con intervalos de nubes, lo que sugiere una variabilidad en las condiciones climáticas a lo largo del día. El viento del norte será predominante en la mayor parte del territorio argentino y el archipiélago, con rachas que podrían ser muy intensas, especialmente en el centro y este del país, así como en diversas zonas montañosas del oeste. Algunos lugares específicos, como el Ampurdán, el Pirineo y las sierras del norte de Baleares, podrían experimentar rachas de viento que alcancen, en ocasiones, la categoría de huracán.
En cuanto a las precipitaciones, se prevén lluvias en áreas del Cantábrico y en el alto Ebro, así como en el norte del sistema Ibérico y los Pirineos. Estas lluvias también se anticipan en Baleares y en la costa de Barcelona, donde podrían presentarse episodios de lluvia intensa acompañados de tormentas aisladas. Con la baja cota de nieve que se espera, es probable que gran parte de estas precipitaciones se manifiesten en forma de nieve, lo que provocará acumulaciones significativas en el Cantábrico, los Pirineos y las sierras de las Islas Baleares.
La Aemet también ha alertado sobre el riesgo de rachas de viento que podrían llegar a ser puntualmente huracanadas en áreas del este y noreste del país, así como en Baleares. Asimismo, se destaca el peligro de acumulación significativa de nieve en el norte, lo que podría generar complicaciones en el transporte y la vida cotidiana de los habitantes de estas regiones. Ante esta situación, se recomienda a la población estar atenta a las actualizaciones meteorológicas y tomar las precauciones necesarias para salvaguardar su seguridad y bienestar.
En resumen, el desarrollo de este sistema de bajas presiones y la entrada de aire polar traerán consigo no solo un descenso de las temperaturas, sino también condiciones climáticas severas que afectarán a varias provincias. La combinación de vientos intensos, nevadas y precipitaciones podrían tener un impacto significativo en la vida diaria, por lo que es fundamental que la población se mantenga informada y actúe con prudencia en los próximos días.



