La investigación en torno al homicidio de David Walter Aguirre, un docente universitario de 55 años encontrado sin vida en su departamento en el barrio de Caballito, ha dado un giro significativo. Este sábado, los resultados de la autopsia confirmaron que la causa de su muerte fue asfixia, sugiriendo que el agresor conocía a la víctima y logró acceder a su hogar de manera voluntaria.

Los informes forenses determinaron que Aguirre falleció por asfixia, provocada por la obstrucción de las vías respiratorias. Se indicó que esta maniobra se llevó a cabo utilizando una prenda, además de aplicar presión manual sobre su cuello. Este método refuerza la teoría de un ataque directo, ya que no se encontraron signos de defensa por parte del docente.

Aguirre fue descubierto el miércoles en el primer piso de un edificio en la calle Hidalgo al 300, por un colega que alertó de inmediato a las autoridades. A su llegada, los agentes constataron que la víctima estaba maniatada y con una funda de almohadón en la boca, en una habitación que presentaba un desorden significativo. Entre las líneas de investigación, se destaca la posibilidad de que la víctima hubiera pasado la noche con un hombre, lo que ha llevado a considerar la hipótesis de un “viudo negro”. La División Homicidios de la Policía de la Ciudad y la Fiscalía Criminal y Correccional N° 58 están a cargo del caso.