Chicago vive un alarmante aumento de violencia en su sistema de transporte público, con un promedio mensual de un pasajero empujado a las vías del tren metropolitano. Esta situación ha encendido las alarmas entre las autoridades y los ciudadanos, lo que llevó a la Autoridad de Tránsito de Chicago (CTA) a incrementar la vigilancia en las estaciones.

A pesar de que en los incidentes recientes no se han registrado muertes, las graves consecuencias físicas y el trauma emocional que sufren las víctimas reflejan la seriedad del problema, según los datos recopilados y las entrevistas realizadas por medios locales.

Desde 2021 hasta 2026, se han documentado más de 60 casos de personas arrojadas a las vías, lo que representa un incidente promedio por mes. En el episodio más reciente, un hombre de 59 años, conocido por su generosidad y que sufría de discapacidad intelectual, fue empujado a las vías en la estación Harlem. El sospechoso, con un historial delictivo significativo, fue arrestado y enfrenta cargos de intento de homicidio. Este tipo de violencia, que en muchos casos involucra a personas con problemas de salud mental, ha llevado a un creciente debate sobre la seguridad en los medios de transporte de la ciudad.