El trágico asesinato de Paula Lastiris, de 47 años, ha conmocionado a La Plata tras ser víctima de un disparo en un local de cotillón ubicado en la calle 37, entre 9 y 10, en el barrio Norte. El principal sospechoso del crimen, Leopoldo Olegario Araoz, de 49 años, es el dueño del establecimiento y fue detenido poco después del ataque, a escasas cuadras del lugar, portando un revólver que las autoridades creen que fue utilizado en el hecho. Inicialmente, se especuló con que el móvil del crimen podría ser un conflicto relacionado con el alquiler del local, sin embargo, investigaciones posteriores han desmentido esta teoría, revelando que no existía deuda alguna.

De acuerdo con la información proporcionada por fuentes del caso, el miércoles por la tarde un hombre ingresó al comercio y disparó contra la mujer que se encontraba atendiendo. Tras recibir el alerta al 911, efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires se dirigieron rápidamente al lugar y, gracias a la colaboración de testigos y vecinos, lograron establecer un cerco alrededor de la zona para localizar al sospechoso. Araoz fue encontrado y arrestado en una calle cercana, donde se le confiscó el arma con la que supuestamente cometió el crimen.

Paula Lastiris fue trasladada de inmediato al Hospital San Martín en estado crítico, pero, lamentablemente, horas más tarde se confirmó su deceso a causa de la herida de bala. A medida que avanzaban las investigaciones, se produjo un giro significativo en el caso al conocerse que, según la declaración del propio Araoz, la víctima estaba al día con el alquiler del local. Este dato, que contradice las primeras suposiciones sobre un conflicto económico, ha llevado a las autoridades a revaluar las líneas de investigación.

Las fuentes consultadas indicaron que Lastiris había enviado una carta documento al propietario, informándole que el alquiler correspondiente al mes de abril estaba disponible, ya que Araoz no había acudido a cobrarlo en la fecha habitual. Esta situación ha llevado a las autoridades a descartar el móvil económico del crimen y explorar otras posibles motivaciones detrás del ataque. La autopsia y las pericias psicológicas y psiquiátricas realizadas al imputado serán fundamentales para esclarecer el rumbo que tomará la causa.

Leopoldo Araoz se encuentra formalmente detenido y ha sido sometido a indagatoria, aunque, siguiendo el consejo de su abogado, se ha negado a declarar. El juez de Garantías, Pablo Nicolás Raele, ha determinado que existen elementos suficientes para mantener la acusación de homicidio agravado por uso de arma de fuego, en concurso con la tenencia ilegal del arma. La causa está bajo la supervisión de la Fiscalía N°17 de La Plata, liderada por la fiscal Eugenia Di Lorenzo, quien no descarta la posibilidad de que el caso sea calificado como femicidio, lo que podría complicar aún más la situación legal del acusado.

Además, el expediente judicial incluye el testimonio de Araoz, quien ha mencionado tensiones previas entre su esposa y el propietario del local, destacando episodios de malos tratos en el contexto de su relación locativa. Estos antecedentes están siendo analizados por las autoridades judiciales, quienes continúan con la investigación para dar con la verdad detrás de este lamentable suceso. La comunidad de La Plata se encuentra en estado de shock ante este crimen, y se espera que la justicia actúe de manera efectiva para esclarecer los hechos y garantizar que los responsables enfrenten las consecuencias adecuadas por sus acciones.