El 2 de abril, en la provincia de Misiones, se descubrió el cuerpo de Claudia Gabriela Gómez, conocida como "Caí", en un estado crítico en una zona de eucaliptos en Puerto Iguazú. La joven, de 33 años y de nacionalidad paraguaya, fue hallada por personal policial con lesiones severas que la llevaron a ser internada de urgencia en el hospital SAMIC local. Después de seis días de lucha por su vida, el 8 de abril, falleció debido a un traumatismo encéfalo craneano grave, lo que conmocionó a la comunidad y puso de relieve la problemática de la violencia hacia las personas trans en el país.

El caso de Claudia ha sido calificado como un transfemicidio, lo que implica que su muerte fue motivada por el odio hacia su identidad de género. A raíz de este trágico suceso, la Policía de Misiones recaratuló la causa como homicidio agravado. Este cambio en la clasificación del caso refleja una creciente preocupación por los crímenes de odio en el país, donde las personas trans enfrentan una alta tasa de violencia y discriminación.

La investigación, que se inició inmediatamente después del hallazgo del cuerpo, ha sido liderada por la Unidad Regional V en conjunto con distintas brigadas especiales, incluyendo Criminalística y Cibercrimen. Se realizaron múltiples allanamientos en simultáneo, lo que permitió la detención de tres individuos: Axel Facundo M., conocido como "Chana", de 20 años; Bruno D., apodado "Nene", de 18 años; y un menor de 17 años. Estos jóvenes son considerados sospechosos de estar involucrados en el ataque, cuya dinámica aún se investiga.

Los detenidos fueron llevados ante la Justicia y el menor fue trasladado al Centro de Mediación y Acompañamiento Social (Ce.Mo.A.S) de Eldorado, donde permanecerá bajo resguardo institucional. De acuerdo a las primeras declaraciones recogidas por los investigadores, se presume que el ataque contra Claudia podría haber ocurrido en el contexto de un intento de robo. Sin embargo, esta hipótesis está siendo objeto de análisis para esclarecer todos los detalles del crimen.

La conmoción generada por este caso ha llevado a la comunidad local y a organizaciones de derechos humanos a manifestarse en repudio a la violencia de género y a exigir justicia. Este tipo de crímenes no solo afectan a las víctimas directas, sino que también generan un clima de miedo e inseguridad entre las personas de la comunidad LGBTQ+.

La Policía de Misiones ha declarado que la investigación continúa en curso, con el objetivo de esclarecer completamente los hechos y garantizar que los responsables enfrenten la justicia. Este trágico evento se suma a una larga lista de incidentes violentos que afectan a la comunidad trans en Argentina, resaltando la necesidad de abordar la discriminación y promover políticas de protección y respeto hacia todas las identidades de género. Las autoridades judiciales de la provincia están prestando especial atención al caso, en un contexto donde la visibilidad y los derechos de las personas trans están en el centro del debate social y político en el país.