En un violento incidente ocurrido en las últimas horas en Rosario, un exconvicto de 34 años fue asesinado de un disparo en el tórax, mientras se encontraba en una vivienda de la calle Santa Matilde al 4300. La víctima, identificada como Gastón Angel Ereñú, contaba con un amplio prontuario delictivo que incluía delitos como la comercialización de estupefacientes, robos y extorsiones. Además, un joven de 19 años que se encontraba con él recibió una herida en la pierna y fue trasladado al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez, donde se encuentra fuera de peligro.
La secuencia de los hechos comenzó cuando vecinos del área alertaron a las autoridades sobre la presencia de disparos. Al llegar al lugar, el personal de la Unidad Regional II y del Comando Radioeléctrico encontró a dos hombres tendidos en una cama, en lo que parecía ser un ataque a corta distancia. Ereñú fue declarado muerto en el lugar por los servicios de emergencia, mientras que su compañero fue atendido por sus lesiones.
Las investigaciones preliminares indican que un grupo de seis hombres, que se transportaban en tres motocicletas, fue responsable del ataque. Dos de ellos ingresaron a la vivienda y dispararon contra Ereñú antes de huir del lugar, llevándose consigo una de las motos, que según la pareja de la víctima, había sido robada. Este aspecto del robo añade una capa de complejidad al caso, sugiriendo posibles vínculos entre la víctima y sus agresores.
Ereñú, conocido en el ámbito delictivo por su actividad en el tráfico de drogas, había estado previamente encarcelado por sus crímenes. La policía ha señalado que su muerte podría estar relacionada con rivalidades en el narcotráfico, un fenómeno que en los últimos años ha crecido de manera alarmante en Rosario, convirtiendo a la ciudad en un foco de violencia. La falta de control y la continua lucha por el territorio entre bandas delictivas parecen ser las causas subyacentes de este tipo de asesinatos.
En respuesta a este homicidio, la Policía de Investigaciones de Santa Fe (PDI) y la Unidad de Violencia Altamente Lesiva (UVAL) llevaron a cabo numerosos allanamientos en diferentes domicilios de la ciudad. Estas acciones fueron parte de una investigación más amplia sobre la comercialización de drogas y la muerte de Ereñú. Las operaciones, ordenadas por el fiscal Cabrera Molino, se realizaron en varias calles de Rosario, incluyendo Garzón, José Ingenieros y Campbell.
Los resultados de los operativos fueron significativos: se secuestraron 18 envoltorios con una sustancia blanquecina, presumiblemente estupefaciente, así como plantas de marihuana, un arma de fuego de fabricación casera, y una considerable suma de dinero en efectivo. También se incautaron varios vehículos, incluyendo cuatro motocicletas, y se detuvo a cuatro personas, de las cuales dos eran menores de edad. La investigación sigue abierta y bajo la supervisión de la Fiscalía de Microtráfico y la UVAL, involucrando a la Justicia de Menores en los casos pertinentes.
El clima de inseguridad en Rosario se ha intensificado en los últimos años, y este trágico suceso es un claro reflejo de una problemática que afecta a la sociedad en su conjunto. La conexión entre el narcotráfico y la violencia en la ciudad continúa siendo un tema de preocupación para los ciudadanos y las autoridades, quienes deben enfrentar un desafío monumental para recuperar la paz y la seguridad en la región.



