Un productor agropecuario de 75 años fue asesinado la noche del viernes en su establecimiento ubicado en el paraje Yurucuá, en el sur de Corrientes, en un ataque que dejó a su esposa como testigo del trágico suceso. Este crimen, que resalta la creciente preocupación por la seguridad en las zonas rurales, tuvo lugar cuando tres delincuentes encapuchados irrumpieron en la propiedad, disparando contra el hombre sin previo aviso.

El hecho ocurrió alrededor de las 20.30, momento en que la víctima y su esposa, de 72 años, se encontraban cerrando los portones de su establecimiento. De acuerdo a los informes, los asaltantes, armados y con ropa de trabajo, sorprendieron a la pareja. Sin mediar palabra, uno de ellos disparó en dos ocasiones al productor, impactando en el tórax y en el muslo, lo que le causó la muerte instantánea. Posteriormente, la esposa fue sometida y encerrada en una habitación mientras los delincuentes llevaban a cabo el robo.

Los atacantes, tras ejecutar el homicidio, revisaron la vivienda y lograron sustraer una cifra alarmante de 2.400.000 pesos en efectivo. Además, robaron la camioneta Ford Ranger del productor, la cual utilizaron para escapar de la escena del crimen. Más adelante, abandonaron el vehículo cerca de la localidad de Yapeyú, donde también se deshicieron de los teléfonos móviles de la pareja, arrojándolos en un balde con agua, lo que dificultó la posibilidad de alertar a las autoridades de inmediato.

La esposa, quien permaneció cautiva en la vivienda durante varias horas, logró salir a la mañana siguiente y se dirigió a la Ruta Provincial 145 en busca de ayuda. Un vecino que la encontró rápidamente contactó a las autoridades, quienes al llegar a la escena se encontraron con una imagen que evidenciaba la brutalidad del ataque, incluyendo cartuchos de escopeta calibre 16, lo que sugiere que los asaltantes estaban bien preparados para cualquier eventualidad.

La zona donde se produjo el crimen es conocida por su falta de señal telefónica y escasa vigilancia, lo que ha sido señalado como un factor que contribuyó a la imposibilidad de una respuesta rápida por parte de las fuerzas de seguridad. Tras el hallazgo de la camioneta, se activó un operativo policial en la región, aunque hasta el momento no se han realizado detenciones. La investigación está siendo llevada a cabo por la comisaría de La Cruz y la fiscalía de turno, que han calificado el caso como “homicidio calificado en ocasión de robo en despoblado y en banda”.

Este trágico suceso ha generado una fuerte conmoción en la comunidad agropecuaria local, llevando a la Sociedad Rural de La Cruz a emitir un comunicado en el que expresan su profundo rechazo a la violencia que ha cobrado la vida de uno de sus miembros. En su mensaje, la entidad manifestó: “Este acto de extrema gravedad no solo enluta a una familia, sino que genera una profunda preocupación en todo el sector productivo y en la sociedad en su conjunto”.

Los líderes de la Sociedad Rural reclamaron a las autoridades que se tomen medidas urgentes para aumentar la seguridad en las áreas rurales, enfatizando que no se puede permanecer indiferente ante estos actos que amenazan la vida y la paz social. Al mismo tiempo, hicieron un llamado a la captura inmediata de los responsables, exigiendo que se actúe con la firmeza necesaria para garantizar la seguridad de quienes trabajan en el campo y de sus familias. Este caso no solo pone de relieve la vulnerabilidad de los productores rurales, sino que también plantea interrogantes sobre la efectividad de las políticas de seguridad en zonas alejadas y la necesidad de un enfoque integral para abordar la criminalidad en el campo.