La noche del jueves, un hecho trágico conmocionó a la comunidad judicial de Bolivia: el asesinato a tiros de Víctor Hugo Claure, decano del Tribunal Agroambiental, ocurrió en Santa Cruz mientras regresaba a su alojamiento en un taxi compartido. Este crimen, que las autoridades están investigando, se vincula de manera preliminar con un conflicto agrario en la región oriental del país. Claure, reconocido por su labor en la máxima instancia de justicia ambiental y agraria del país, se encontraba en la ciudad para participar en un evento relacionado con el órgano judicial, cuya sede permanente radica en Sucre, la capital constitucional.
El coronel David Gómez, comandante departamental de la Policía de Santa Cruz, detalló que el magistrado había asistido a una cena y, después de dejar a una funcionaria judicial en su domicilio, fue interceptado por dos hombres en motocicleta. Uno de ellos descendió y, sin mediar palabra, disparó contra Claure, quien se encontraba en el asiento delantero del vehículo. Este ataque a plena luz del día plantea serias interrogantes sobre la seguridad de los funcionarios judiciales en Bolivia y el contexto de violencia que se vive en el país.
La autopsia realizada al magistrado, según informó el fiscal de Santa Cruz, Alberto Zeballos, reveló que Claure falleció de manera instantánea a causa de cuatro disparos que le impactaron en los pulmones y el corazón. El asesinato ocurrió antes de que pudiera recibir atención médica, lo que ha llevado a las autoridades a activar un operativo de seguridad en la región. Zeballos, quien enfatizó la gravedad del suceso, coordina una investigación con un equipo de fiscales y peritos forenses para dar con los responsables del homicidio, tanto materiales como intelectuales.
La principal línea de investigación apunta a un posible conflicto agrario, dado que se sospecha que Claure había emitido decisiones relacionadas con la posesión de tierras en la región. El coronel Gómez mencionó que este tipo de problemas son comunes en la zona y que el magistrado podría haber sido víctima de intereses en juego. La Policía ya cuenta con imágenes del incidente y testimonios de testigos que viajaban en el taxi, lo que facilitará la identificación de los atacantes.
Es importante destacar que en Bolivia, los magistrados de instancias judiciales como el Tribunal Agroambiental son elegidos mediante voto popular, lo que les otorga un perfil público considerablemente diferente al de otros sistemas judiciales en la región. Esta característica puede haber aumentado el riesgo que enfrentan, dado que su visibilidad y la naturaleza de sus decisiones pueden atraer tanto apoyo como hostilidad.
Tras el asesinato de Claure, las autoridades decidieron implementar "cápsulas de seguridad" para proteger a otros trece magistrados que se encontraban en Santa Cruz por el mismo evento al que asistía la víctima. Esta medida no solo se limita a la ciudad, sino que se ha extendido a otras regiones del país, incluyendo Cochabamba, La Paz y Chuquisaca, donde se ha coordinado con los comandos departamentales para garantizar la seguridad de las autoridades judiciales. Este trágico suceso pone de manifiesto la necesidad urgente de abordar la violencia en el ámbito judicial y la protección de quienes ejercen la justicia en Bolivia.



