En un nuevo avance en la investigación por el asesinato de Benjamín Scerra, la Policía de Investigaciones (PDI) del distrito de San Lorenzo llevó a cabo la detención de un segundo sospechoso en la ciudad de Capitán Bermúdez, provincia de Santa Fe. Este arresto se realizó en un operativo que tuvo lugar en la intersección de las calles Magallanes y Pasaje Capuchinos, en Villa Gobernador Gálvez, donde fue capturado Luciano Ulises H., un joven de 18 años que contaba con un pedido de captura vigente.
La implicación de Luciano en este crimen es particularmente preocupante, ya que se le atribuye la venta del teléfono celular y las zapatillas pertenecientes a Benjamín tras el hecho delictivo. El fiscal Aquiles Balbis, que representa al Ministerio Público de la Acusación (MPA) de San Lorenzo, será el encargado de determinar el grado de participación de Luciano en el homicidio durante la audiencia de imputación, donde se formalizarán los cargos en su contra. Esta situación se suma a la detención de otro individuo que también será acusado en el mismo día que Luciano, mientras que el presunto autor material del crimen sigue prófugo de la justicia.
La búsqueda del principal sospechoso, conocido como Alexis Hereñu o “El Corto”, se ha intensificado tras la difusión de su imagen por parte de la Fiscalía de San Lorenzo. En su publicación, las autoridades solicitan la colaboración de la comunidad para encontrarlo, mencionando que tiene un pedido de captura por el homicidio de Benjamín Scerra. Se advierte que “El Corto” posee un tatuaje en el hombro y que podría haber alterado su apariencia física para evadir la captura, lo que añade un nivel de complejidad a la búsqueda.
La trágica muerte de Benjamín Scerra, un joven de 19 años, fue descubierta el pasado jueves en la tarde, en el interior de una vivienda ubicada en Capitán Bermúdez. Ante las múltiples llamadas al 911 que alertaban sobre la desaparición del joven, tanto familiares como efectivos policiales se dirigieron al lugar, donde hallaron su cuerpo semidesnudo, cubierto con una chapa y con múltiples heridas de arma blanca. La autopsia reveló que Benjamín había recibido más de 20 puñaladas, y se encontraron lesiones que sugieren que su cadáver fue arrastrado tras el homicidio, lo que refuerza la hipótesis de que fue trasladado desde otro lugar.
Los detalles sobre las circunstancias del homicidio indican que Scerra pudo haber sido asesinado en el marco de una pelea entre amigos durante una reunión, un hecho que ha dejado a la comunidad conmocionada. Fuentes cercanas a la investigación han señalado que la motivación del ataque parece estar relacionada con un conflicto que surgió en ese contexto, lo que pone de manifiesto la complejidad de las relaciones sociales entre los jóvenes de la zona. La violencia en estos entornos, a menudo exacerbada por el consumo de sustancias, plantea interrogantes sobre la prevención de situaciones de riesgo entre los adolescentes.
A medida que avanza la investigación, la Fiscalía ha instado a cualquier persona que tenga información relevante sobre el caso a comunicarse a través del número de emergencias 911 o a dirigirse a sus redes sociales oficiales. Este llamado a la colaboración se vuelve crucial en un contexto donde la comunidad busca respuestas y justicia por la muerte de Benjamín Scerra, un hecho que resuena en la memoria colectiva y que pone de relieve la necesidad de abordar la violencia juvenil en la región.



