Un extenso operativo policial se desplegará en Lyon para garantizar la seguridad durante la marcha en homenaje a Quentin Deranque, un joven ultranacionalista que fue asesinado la semana pasada. Se espera que entre 2.000 y 3.000 seguidores participen de esta movilización, que finalizará en el lugar donde ocurrió el trágico suceso. La marcha se desarrolla en medio de tensiones sociales exacerbadas por recientes enfrentamientos y la detención de siete personas.

El asesinato de Deranque estuvo relacionado con disturbios que se produjeron durante una conferencia de Rima Hassan, eurodiputada de La Francia Insumisa (LFI), en el Instituto de Estudios Políticos de Lyon. Durante el evento, un grupo de mujeres del colectivo ultraderechista Némesis fue agredido por individuos encapuchados, lo que llevó a Deranque y otros miembros del grupo a intervenir. Este hecho ha intensificado el clima de confrontación en la ciudad y ha motivado la movilización de fuerzas de seguridad adicionales.

El presidente Emmanuel Macron, presente en el Salón Internacional de Agricultura en París, hizo un llamado a la calma y anunció que la próxima semana se convocará a su gabinete para analizar la situación de los grupos violentos en el país. Por su parte, el Ministro del Interior, Laurent Nuñez, defendió la autorización de la marcha, argumentando que la libertad de expresión debe ser prioritaria, aunque se reconocen las preocupaciones por la seguridad. Además, se han programado contramanifestaciones en otras ciudades, como Rennes, organizadas por colectivos antifascistas que se oponen a la ideología ultraderechista.